El Minsa sondea el mercado antes de abrir la precalificación internacional para una planta que busca atender el crecimiento de Panamá Oeste y completar el sistema de saneamiento de la región
El proyecto para construir la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Caimito, una de las obras de saneamiento de mayor impacto proyectadas para Panamá Oeste, comienza a tomar forma en el terreno de la contratación pública.
El Ministerio de Salud (Minsa), a través del Programa Saneamiento de Panamá, realizó este sábado una jornada de acercamiento con empresas nacionales e internacionales, representantes de la banca multilateral y potenciales participantes del futuro proceso de precalificación para el proyecto, cuyo valor estimado alcanza los B/.139 millones.

Aunque el Minsa aclara que el encuentro no constituye todavía una licitación, la reunión funciona como un sondeo de mercado previo a la convocatoria internacional. La estrategia busca conocer la capacidad del sector privado, recoger observaciones técnicas y ajustar las condiciones que regirán la futura precalificación.
El proyecto contempla la validación, diseño final, construcción, operación y mantenimiento de la planta, una modalidad que coloca sobre la mesa no solo el reto de levantar la infraestructura, sino también el compromiso de garantizar su funcionamiento y sostenibilidad a largo plazo.

Una obra que llega con redes en camino
El interés por la PTAR Caimito está directamente relacionado con el acelerado crecimiento urbano de Panamá Oeste. Desde el Programa Saneamiento de Panamá se sostiene que la planta será el punto de destino de las aguas residuales que serán conducidas mediante las redes de alcantarillado sanitario que actualmente se desarrollan en sectores de Arraiján y La Chorrera.
En otras palabras, la planta es una pieza clave de un sistema mucho más amplio: sin las redes de recolección no hay caudales que tratar, y sin una planta operativa, la inversión en alcantarillado quedaría incompleta.
Durante la actividad, el ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, defendió la importancia del proyecto desde la perspectiva de salud pública y protección ambiental.
El saneamiento no es únicamente una obra de infraestructura; es una de las intervenciones más efectivas para proteger la salud de nuestra población”, sostuvo.
La coordinadora general del Programa Saneamiento de Panamá, María Fernanda de Mendoza, explicó que esta etapa preliminar busca precisamente abrir el diálogo con el mercado y con los organismos financiadores antes de entrar al proceso formal.

El dato que pone la lupa sobre el proyecto
La PTAR Caimito contará con el respaldo financiero de tres actores de peso: el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
La participación de estos organismos coloca al proyecto bajo una mirada adicional en materia de planificación, financiamiento y transparencia, mientras el Gobierno se prepara para definir las condiciones de un contrato millonario que deberá responder al crecimiento poblacional de Panamá Oeste.
El verdadero desafío, sin embargo, estará después de la precalificación: que la futura planta no termine siendo únicamente una gran obra inaugurada, sino una infraestructura que funcione de manera eficiente durante décadas, con operación y mantenimiento adecuados y capacidad para responder al crecimiento de la población.
Por ahora, el proyecto entra en una etapa decisiva: el mercado ya fue convocado a escuchar y opinar. El próximo paso será conocer quiénes estarán en condiciones de competir por una obra que compromete B/.139 millones y que apunta a convertirse en una pieza fundamental del saneamiento de Panamá Oeste.
