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Panamá mueve el mundo, pero ¿cuánto se queda en el país?

Panamá mueve el mundo, pero ¿cuánto se queda en el país?
Fotografía que muestra un barco de carga navegando este jueves, en el Canal de Panamá (Panamá). EFE/ Carlos Lemos

El Canal y los puertos movilizan millones de toneladas y contenedores, mientras la nueva hoja de ruta logística contempla inversiones superiores a B/.8,000 millones. El gran desafío es convertir el tránsito de mercancías en más empleo, industrias y valor agregado para la economía nacional

Panamá tiene el Canal, dos océanos y una plataforma portuaria que conecta las principales rutas comerciales del mundo. El negocio logístico crece, las inversiones se anuncian y los contenedores siguen llegando.

Pero detrás de las grandes cifras hay una pregunta incómoda:

¿Está Panamá aprovechando todo el valor económico que genera su posición geográfica?

Los números muestran el tamaño de la oportunidad.

En 2025, el sistema portuario nacional movilizó 9,915,357 TEUs, un crecimiento de 3.6% respecto a 2024. De ese total, 8,845,859 TEUs correspondieron a transbordo, mientras que 1,009,830 TEUs fueron carga local. Es decir, cerca de nueve de cada diez TEUs movilizados estuvieron vinculados al transbordo.

El dato confirma la fortaleza de Panamá como plataforma internacional de redistribución de mercancías, pero también revela el desafío: la economía nacional necesita capturar más valor de cada contenedor que pasa por el país.

 

Fotografía que muestra un buque portacontenedor durante la conmemoración de los 10 años de la Ampliación del Canal de Panamá este viernes, en las Esclusas de Cocolí, en Ciudad de Panamá (Panamá). EFE/ Aris Mariota

El negocio está en el transbordo

La vocación portuaria de Panamá está claramente definida. Manzanillo International Terminal movilizó en 2025 2.86 millones de TEUs; Balboa, 2.68 millones; Colon Container Terminal, 1.74 millones; PSA Rodman, 1.35 millones, y Cristóbal, 1.21 millones.

La posición entre el Atlántico y el Pacífico permite que Panamá funcione como una gigantesca plataforma de conexión entre rutas marítimas.

Pero el modelo también tiene una vulnerabilidad: una parte significativa de esa actividad depende de que Panamá sea competitivo como punto de tránsito.

Por eso, el siguiente paso no puede ser únicamente mover más contenedores.

El verdadero salto sería lograr que una mayor cantidad de mercancías genere actividades dentro del país: almacenamiento, distribución regional, manufactura ligera, ensamblaje, reparación, mantenimiento, servicios financieros, seguros, tecnología y gestión avanzada de cadenas de suministro.

La pregunta es sencilla: ¿cuánto valor genera Panamá por cada contenedor que mueve?

Ese indicador podría terminar siendo más importante que el número total de TEUs.

 

Edificio de la Administración del Canal de Panamá.

El canal quiere jugar más fuerte

La Autoridad del Canal de Panamá ya trazó su hoja de ruta. La Visión 2025-2035 contempla inversiones superiores a B/.8,000 millones para iniciativas estratégicas que buscan fortalecer la seguridad hídrica, ampliar capacidades y diversificar los servicios asociados al Canal. Entre los proyectos aparecen el Lago de Río Indio, nuevas terminales portuarias, un corredor energético y un corredor logístico.

La estrategia representa un cambio de dimensión. El Canal no solo busca mantener su papel como vía interoceánica. La apuesta es ampliar el ecosistema económico alrededor de la ruta. Y ahí aparecen los puertos.

 

B/.2,600 millones sobre la mesa

La Autoridad del Canal impulsa dos nuevas terminales portuarias de contenedores, una en el Pacífico y otra en el Atlántico. La inversión estimada asciende a B/.2,600 millones y el objetivo es aumentar la capacidad de transbordo entre 5 y 6 millones de TEUs por año.

El proyecto podría tener un impacto económico estimado de entre 0.4% y 0.8% del PIB y generar unos 8,100 empleos durante la construcción y cerca de 9,000 puestos de trabajo cuando las terminales entren en operación, incluyendo empleos directos, indirectos e inducidos.

Aquí está una de las claves de la próxima década.

Si Panamá logra ejecutar estas inversiones y, al mismo tiempo, desarrolla servicios alrededor de ellas, el país podría ampliar su capacidad para captar nuevas actividades económicas.

Si únicamente aumenta el volumen de transbordo, el crecimiento será principalmente logístico.

Si logra crear industrias alrededor de ese movimiento, el impacto podría ser mucho mayor.

 

Fotografía de archivo del Puerto de Balboa en el Canal de Panamá (Panamá). EFE/ Bienvenido Velasco

 

El talón de Aquiles: el agua

La expansión logística tiene un límite que no puede ignorarse: el agua. La propia Visión 2025-2035 del Canal coloca la seguridad hídrica como uno de sus dos grandes pilares estratégicos. El objetivo es garantizar simultáneamente el agua potable para la población, la operación confiable del Canal y las actividades productivas del país.

El proyecto de Río Indio adquiere así una importancia que va mucho más allá de la operación del Canal. Es una discusión sobre el futuro económico de Panamá. Sin agua suficiente no hay Canal confiable. Sin Canal confiable se afecta la logística.

Y sin logística competitiva se pone en riesgo una de las principales ventajas económicas del país. Por eso, la seguridad hídrica ya no puede verse únicamente como un asunto ambiental o de infraestructura. Es un asunto de competitividad nacional.

 

La inversión no garantiza el empleo

Los miles de puestos de trabajo asociados a las nuevas terminales representan una oportunidad, pero también plantean otra pregunta.

¿Está Panamá formando el talento que necesitará la nueva economía logística?

Los puertos del futuro serán cada vez más automatizados y dependerán de tecnologías como inteligencia artificial, robótica, análisis de datos, ciberseguridad y sistemas de gestión digital.

El trabajador logístico del futuro necesitará nuevas competencias. La oportunidad, entonces, no consiste solamente en construir terminales. Consiste en preparar a los panameños para ocupar los puestos de mayor valor dentro de ellas.

De lo contrario, Panamá podría tener infraestructura de primer mundo y depender de talento importado para operar los empleos más especializados.

 

Fotografía del 23 de junio de 2025 de un buque de carga en el canal de Panamá, en la provincia de Colón (Panamá). EFE /Moncho Torres

 

El gran reto: Que el contenedor no solo pase

La cifra de 9.9 millones de TEUs movilizados en 2025 demuestra que Panamá tiene una plataforma logística de escala global. Pero también revela el tamaño del desafío.

De los casi 9.9 millones de TEUs registrados, alrededor de 8.85 millones fueron de transbordo, mientras poco más de 1 millón correspondió a carga local. El país es extraordinariamente eficiente moviendo mercancías.

Ahora debe demostrar que también puede generar negocios alrededor de ellas. El futuro podría estar en convertir a Panamá en un centro regional de:

  • Distribución de mercancías.
  • Almacenamiento y logística avanzada.
  • Manufactura y ensamblaje.
  • Reparación y mantenimiento marítimo.
  • Tecnología aplicada a la cadena de suministro.
  • Servicios financieros y seguros.
  • Comercio electrónico y distribución regional.
  • Energía y combustibles para el transporte marítimo.
  • Industrias vinculadas a la economía azul.

La meta debería ser clara: Que el contenedor no solo pase. Que deje empleo, inversión, conocimiento y empresas.

 

Los cinco datos que explican el desafio

9.9 MILLONES

TEUs movilizados por el sistema portuario panameño en 2025.

8.85 MILLONES

TEUs correspondieron a operaciones de transbordo.

B/.8,000 MILLONES+

Inversiones estratégicas proyectadas por el Canal dentro de su Visión 2025-2035.

B/.2,600 MILLONES

Inversión estimada para las dos nuevas terminales portuarias.

17,000 EMPLEOS

Aproximadamente 8,100 durante la construcción y cerca de 9,000 en operación, según las estimaciones divulgadas para las nuevas terminales.

 

Lo que está en juego

Panamá tiene una ventaja geográfica que ningún gobierno construyó y que ningún competidor puede copiar fácilmente.

Pero la geografía por sí sola no garantiza el futuro.

El Canal enfrenta el desafío del agua. Los puertos necesitan ampliar su capacidad. La competencia logística internacional aumenta. La tecnología está cambiando la forma de mover mercancías y las cadenas globales de suministro son cada vez más complejas.

La oportunidad está sobre la mesa.

Más de B/.8,000 millones en inversiones estratégicas proyectadas, una red portuaria que moviliza casi 10 millones de TEUs al año y nuevas terminales que podrían añadir hasta 6 millones de TEUs de capacidad de transbordo anual.

El desafío será convertir esa expansión en algo más que estadísticas.

Panamá ya es un hub logístico.

Ahora tiene que decidir si quiere ser solamente el lugar donde las mercancías pasan…

o el lugar donde esas mercancías generan más empleo, más empresas, más tecnología y más riqueza.

Porque el próximo gran negocio de Panamá no será solamente mover el mundo.

Será hacer que una parte mucho mayor de ese mundo se quede aquí.

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