En siete meses, la gasolina de 95 octanos pasó de B/.0.840 a B/.1.273 por litro y el diésel escaló de B/.0.763 a B/.1.339. Marzo y abril marcaron el mayor golpe, mayo llevó las gasolinas a sus máximos y junio dio un respiro que duró poco.
El precio de llenar el tanque en Panamá cuenta una historia que comenzó relativamente tranquila en enero, se complicó en marzo, tocó niveles críticos entre abril y mayo, dio un respiro en junio y volvió a tomar fuerza durante julio y agosto.
El protagonista silencioso de esta historia ha sido el mercado internacional del petróleo. Panamá importa prácticamente todo el combustible que consume y la Secretaría Nacional de Energía (SNE) actualiza cada 14 días los precios máximos de venta al público, de acuerdo con el comportamiento de los mercados internacionales y otros componentes de la cadena de importación.
Un análisis de la Contraloría General de la República confirma la fuerte exposición del país a las variaciones internacionales: entre 2018 y 2026, los precios de la gasolina de 91 y 95 octanos y del diésel mostraron correlaciones superiores al 87% con el precio internacional del petróleo WTI.
Y 2026 ha sido una demostración de esa dependencia.
ENERO: el año comenzó con combustible relativamente barato
El 9 de enero entró en vigor uno de los primeros ajustes del año. En Panamá y Colón, la gasolina de 95 octanos quedó en B/.0.840 por litro, la de 91 en B/.0.782 y el diésel en B/.0.763.
Para un tanque de 15 galones, esos precios representaban aproximadamente B/.12.60 en gasolina de 95, sin considerar diferencias de consumo o capacidad del vehículo.
El escenario todavía era relativamente favorable para los conductores. La SNE mantenía su esquema de actualización quincenal y los precios reflejaban las condiciones internacionales de ese momento.
Pero el panorama comenzó a cambiar.
FEBRERO: aparecen las primeras señales de presión
El 6 de febrero, los precios volvieron a subir. La gasolina de 95 pasó a B/.0.885 por litro, la de 91 a B/.0.827 y el diésel a B/.0.835 en Panamá y Colón. El incremento todavía parecía manejable, pero representaba el inicio de una tendencia que se aceleraría durante las siguientes semanas.
Para entonces, la gasolina de 95 ya había aumentado unos 4.5 centavos por litro respecto al ajuste de enero.
La cuenta todavía no asustaba. Lo peor estaba por llegar.
MARZO: el petróleo golpea la puerta
Marzo fue el verdadero punto de quiebre.
El 6 de marzo, la gasolina de 95 subió hasta aproximadamente B/.0.948 por litro, la de 91 a unos B/.0.886 y el diésel a cerca de B/.0.904, de acuerdo con los precios anunciados para ese período.
Pero el golpe fuerte llegó el 20 de marzo. La gasolina de 95 saltó a B/.1.144 por litro, la de 91 a B/.1.065 y el diésel a B/.1.210 en Panamá y Colón. El aumento fue considerable: alrededor de 20 centavos por litro en la gasolina de 95, 18 centavos en la 91 y cerca de 30 centavos en el diésel.
La SNE atribuyó el comportamiento a la evolución del mercado internacional y a las tensiones geopolíticas. La resolución oficial confirmó esos valores.
La Contraloría posteriormente documentó que para marzo los precios promedio ya rondaban B/.1.14 por litro para la gasolina de 95, B/.1.06 para la 91 y B/.1.21 para el diésel.
El diésel comenzaba a convertirse en el verdadero dolor de cabeza.
ABRIL: el diésel toca niveles históricos del año
El 3 de abril llegó otro golpe. En Panamá y Colón, la gasolina de 95 subió a B/.1.255 por litro, la 91 a B/.1.168 y el diésel a B/.1.358. El incremento respecto al período anterior fue de 11.1 centavos para la 95, 10.3 centavos para la 91 y 14.8 centavos para el diésel.
Pero el mercado no terminó ahí
El 17 de abril ocurrió algo poco habitual: mientras la gasolina de 95 bajó ligeramente hasta B/.1.231, la gasolina de 91 quedó en B/.1.173 y el diésel volvió a subir hasta B/.1.368 por litro. Ese valor convirtió al diésel en uno de los combustibles más costosos del año en Panamá y Colón.
En términos de galón, el diésel rondaba los B/.5.18. Y aquí aparece un elemento clave: el diésel no afecta solamente a quien conduce un vehículo que utiliza ese combustible.
Camiones, buses, maquinaria y buena parte de las actividades de transporte y distribución dependen del diésel. Cuando su precio aumenta, el impacto puede trasladarse a los costos de movilización de mercancías y, eventualmente, al consumidor.
MAYO: las gasolinas llegan a la cima
Si abril fue el mes del diésel, mayo fue el mes de las gasolinas. El 15 de mayo, la gasolina de 95 octanos alcanzó B/.1.363 por litro en Panamá y Colón. La gasolina de 91 llegó a B/.1.279 y el diésel a B/.1.324. Esos son los valores oficiales de la SNE para ese período.
La gasolina de 95 había aumentado 52.3 centavos por litro desde enero. La 91 había subido casi 50 centavos. Y el diésel estaba unos 56 centavos por encima del precio con el que comenzó el año.
Pero mayo también marcó el inicio del cambio de tendencia. El 29 de mayo llegó una rebaja. La 95 cayó a B/.1.337, la 91 a B/.1.252 y el diésel a B/.1.279. El mercado internacional comenzaba a darle un respiro al consumidor panameño.
JUNIO: el gran respiro
Junio fue el mes que permitió a los conductores respirar. El 12 de junio los precios volvieron a bajar. En Panamá y Colón, la gasolina de 95 quedó en B/.1.223, la 91 en B/.1.141 y el diésel en B/.1.207.
La rebaja continuó
El 26 de junio, la gasolina de 95 cayó hasta B/.1.178, la 91 a B/.1.110 y el diésel a B/.1.104. El diésel tuvo una reducción particularmente importante, de unos 39 centavos por galón respecto al período anterior.
Para los consumidores parecía que el peor momento había quedado atrás. Pero el petróleo, como suele ocurrir, tenía otros planes.
JULIO: el alivio empieza a desaparecer
El 10 de julio todavía hubo una pequeña rebaja. La gasolina de 95 quedó en B/.1.173, la 91 en B/.1.107 y el diésel en B/.1.088. Parecía una buena noticia, duró poco, el 24 de julio llegó nuevamente el aumento.
La gasolina de 95 subió a B/.1.257, la 91 a B/.1.181 y el diésel a B/.1.271.
El diésel fue el que recibió el golpe más fuerte: aproximadamente 18 centavos adicionales por litro.
En apenas dos semanas, el combustible volvió a convertirse en noticia económica.
AGOSTO: vuelve la presión
Y agosto no comenzó mejor. Desde el 7 de agosto, la gasolina de 95 aumentó a B/.1.273 por litro, la de 91 a B/.1.194 y el diésel a B/.1.339 en Panamá y Colón. El ajuste estará vigente hasta el 21 de agosto.
La SNE explicó que las nuevas alzas están relacionadas con las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, que han presionado las cotizaciones internacionales del crudo y sus derivados.
El aumento de agosto volvió a poner al diésel en el centro de la discusión.
En otras palabras, el diésel es el gran ganador de la carrera alcista, pero para el bolsillo es el gran perdedor. Desde enero hasta el ajuste vigente de agosto, el litro de diésel aumentó 57.6 centavos en Panamá y Colón.
La gasolina de 95 aumentó 43.3 centavos. La de 91 subió 41.2 centavos.
¿Qué significa esto para el consumidor?
Para visualizarlo, un conductor que llene un tanque de 15 galones con gasolina de 95 pagaba aproximadamente:
Enero: B/.47.66
Agosto: B/.72.25
La diferencia es de unos B/.24.59 por tanque.
En el caso de un vehículo que utilice diésel:
Enero: aproximadamente B/.43.31 por 15 galones.
Agosto: aproximadamente B/.76.02.
La diferencia llega a B/.32.71 por tanque.
Y ahí está el verdadero problema.
El combustible no termina en el tanque
Está en el camión que transporta alimentos, en el vehículo que distribuye mercancía, en la maquinaria de construcción, en los equipos agrícolas y en múltiples actividades que necesitan energía para funcionar.
Por eso, el comportamiento del diésel puede terminar teniendo un efecto mucho mayor que el que observa directamente el conductor frente al surtidor.
Una economía atada al precio internacional
La historia de 2026 deja una conclusión clara: Panamá tiene poco margen para aislarse de los movimientos internacionales del petróleo.
La Contraloría encontró que la relación entre el WTI y los precios locales de los combustibles es muy elevada: las correlaciones superan el 87% para los tres principales combustibles analizados.
La fórmula es sencilla, aunque sus consecuencias no lo sean:
petróleo internacional → derivados importados → costos de importación y logística → precio máximo local → bolsillo del consumidor.
Y el mecanismo se repite cada 14 días.
Por eso, la pregunta ya no es solamente cuánto cuesta la gasolina hoy.
La verdadera pregunta es cuánto tiempo durará el nuevo repunte y hasta dónde llegará si las tensiones internacionales continúan presionando el precio del petróleo.
La fotografía de agosto
Al 7 de agosto, Panamá entra en una nueva etapa de precios:
95 octanos: B/.1.273 por litro
91 octanos: B/.1.194 por litro
Diésel: B/.1.339 por litro
El año comenzó con combustible barato. Ocho meses después, la fotografía es otra: las gasolinas cuestan más de 50% adicional respecto a enero y el diésel casi 76% más. El tanque, finalmente, terminó convirtiéndose en uno de los mejores termómetros del costo de la energía en Panamá.

