Con escobas, implementos de trabajo y una oportunidad que va mucho más allá de mantener limpias las calles, 67 privadas de libertad del Centro Femenino de Rehabilitación La Esmeralda salieron este jueves a las calles de San Miguelito para retomar el Plan Libertad, un programa que busca abrirles camino hacia la reinserción social
Desde tempranas horas, las mujeres abordaron los buses de la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD) para dirigirse a distintos puntos del distrito. La jornada incluyó sectores como La Gran Estación, la vía principal de San Miguelito hasta San Isidro, Villa Lucre y parte de la vía Ricardo J. Alfaro hasta Linda Vista.

Pero esta vez, el barrido de calles tenía un significado distinto.
Para las participantes, cada jornada representa la posibilidad de recuperar confianza, adquirir experiencia laboral y demostrar que una persona que ha cometido un error también puede reconstruir su vida y volver a aportar a la sociedad.
Durante un acto previo al inicio de las labores, se realizó la entrega simbólica de los implementos de trabajo.
Muchachas, esta es una gran oportunidad que ustedes tienen, no la desechen, es un paso para su libertad”, expresó Chanan Singh, director general del Sistema Penitenciario, al dirigirse a las participantes.

Una oportunidad que puede convertirse en empleo
La iniciativa también abre una puerta que puede ser determinante para quienes buscan comenzar nuevamente.
Ovil Moreno, director de la AAUD, reveló que cuatro mujeres que participaron anteriormente en el Plan Libertad ya están siendo contratadas formalmente por la institución.
El funcionario dejó abierta la posibilidad de que las actuales participantes puedan seguir ese mismo camino.
Quién quita que las que están aquí desarrollen bien su trabajo, cumplan con las reglas y también puedan ser parte formalmente del personal de la Autoridad de Aseo”, señaló.
El mensaje es claro: el programa no necesariamente termina cuando concluye una jornada de barrido. Para algunas participantes, puede convertirse en el primer paso hacia un empleo y una vida alejada del sistema penitenciario.
Todas merecemos una oportunidad para comenzar de nuevo”

Entre las participantes estaba Iorlenis Figueroa, quien aprovechó la jornada para enviar un mensaje a sus compañeras y agradecer a las autoridades por permitirles volver a mirar hacia adelante.
“Nos dan la oportunidad de volver a soñar, de prepararnos, aprender y demostrar que sí podemos ser parte de una sociedad mejor”, expresó.
Figueroa también pidió que el programa trascienda la idea de un proyecto temporal y se convierta en una verdadera herramienta de transformación.
Que este programa sea más que un proyecto, que sea una semilla de esperanza para muchas vidas porque todas merecemos una oportunidad para comenzar de nuevo”, manifestó.
Los vecinos también ven el cambio
En las comunidades donde anteriormente se desarrollaba el programa, algunos residentes aseguran que el impacto también se refleja en las condiciones de los espacios públicos.
Carlos Sánchez, residente de la comunidad de 9 de Enero, considera positiva la reactivación del programa y recordó que durante la participación anterior de las privadas de libertad las áreas se mantenían limpias.
Cuando ellas estaban anteriormente todo esto estaba limpio, no había ningún problema”, comentó.
Así, el Plan Libertad vuelve a las calles con un doble propósito: contribuir a la limpieza de sectores del distrito de San Miguelito y, al mismo tiempo, ofrecer a decenas de mujeres una oportunidad para demostrar que la reinserción no tiene que quedarse en un discurso.
Porque detrás de cada escoba hay una historia, y detrás de cada jornada de trabajo puede existir algo todavía más importante: la posibilidad de volver a empezar.
