Desde este viernes 18 de septiembre, los combustibles vuelven a subir. El diésel bajo en azufre alcanza B/.1.530 por litro, su mayor nivel en la serie histórica de precios de la Secretaría Nacional de Energía
El golpe vuelve a llegar por el tanque. A partir de las 6:00 a.m. de este viernes 18 de septiembre, los precios máximos de venta de los principales combustibles subirán nuevamente en Panamá. El ajuste estará vigente hasta el 2 de octubre, según la tabla divulgada por la Secretaría Nacional de Energía.
En Panamá y Colón, el litro de gasolina de 95 octanos llegará a B/.1.384, la de 91 octanos a B/.1.287, mientras que el diésel bajo en azufre alcanzará B/.1.530. El diésel es el dato que más llama la atención: de acuerdo con la serie histórica de la Secretaría Nacional de Energía, es el precio más alto registrado desde que existe ese registro.
El incremento frente al período que termina este jueves es de aproximadamente 10.5 centavos por litro para la gasolina de 95, 9.3 centavos para la de 91 y 13 centavos para el diésel. Los precios anteriores eran B/.1.279, B/.1.194 y B/.1.400, respectivamente.
El golpe no termina en la estación
El problema para el consumidor no está únicamente en cuánto cuesta llenar el tanque. El transporte es uno de los canales por los que el aumento de los combustibles puede terminar trasladándose al resto de la economía. Los datos de la Contraloría citados por La Prensa muestran que el grupo de transporte ya registró en agosto un incremento, impulsado por combustibles y lubricantes, que aumentaron 6.4%. Ese dato todavía no incorpora completamente el nuevo ajuste que comienza este viernes.
Para un conductor que coloque 50 litros, el nuevo precio máximo representaría aproximadamente B/.69.20 en gasolina de 95, B/.64.35 en gasolina de 91 y B/.76.50 en diésel.
Comparado con los precios que terminan este jueves, llenar esos mismos 50 litros supondría unos B/.5.25 adicionales en 95, B/.4.65 en 91 y B/.6.50 en diésel.
Y ahí aparece la pregunta que interesa al consumidor: ¿cuánto de este aumento terminará absorbiéndolo el conductor y cuánto terminará trasladándose al precio del transporte, los productos y los servicios?
El petróleo vuelve a presionar
La Secretaría Nacional de Energía atribuye el comportamiento de los precios a las condiciones del mercado internacional. En los últimos meses, las tensiones geopolíticas en Medio Oriente han contribuido a presionar el precio internacional del crudo y sus derivados.
Pero el conductor no paga el precio internacional. Paga el precio que aparece en el surtidor. Y ese precio vuelve a subir justo cuando el costo de vida ya mantiene presión sobre los hogares.
La propia información energética oficial de Panamá mantiene registros históricos de precios y estadísticas del sector, lo que permite observar que el nuevo valor del diésel se coloca en un nivel particularmente elevado dentro de la serie disponible.
La cuenta que todavía no aparece
El nuevo ajuste tendrá un efecto inmediato para quienes utilizan vehículo, pero el verdadero impacto podría verse después, cuando los mayores costos de movilización y distribución comiencen a reflejarse en otras actividades.
El tanque es apenas el primer lugar donde se paga el aumento.
La pregunta ahora es cuánto tardará en aparecer en el transporte, en la logística y, finalmente, en los precios que paga el consumidor.
Porque esta vez el diésel no solo rompió una marca. También volvió a poner el bolsillo del panameño frente a la bomba.

