,

La madrugadera

¡Ay, papá! La Comisión de Presupuesto tenía la reunión a las 9:00, pero algunos llegaron con el gallo puesto y arrancaron antes. Cuando otros diputados llegaron, ya había partidas cocinadas. Eso no fue desayuno: fue concolón recalentado.

—-

Sin cámara, pero con plata

La sesión que aprobó $32.1 millones para la Asamblea no apareció ni por YouTube ni por la Televisora Legislativa. La plata sí tuvo señal; la transparencia se quedó sin cobertura.

—-

El menú estaba servido

Cuatro traslados por más de $32 millones pasaron por la comisión. Todo parece indicar que el menú estaba listo antes de que llegaran todos los comensales. Aquí no hubo fila: hubo mesa reservada.

—-

El reloj legislativo

En la Asamblea parece existir un nuevo huso horario: hora convocada y hora conveniente. Si la reunión dice 9:00, pero arranca antes, cualquiera pensaría que el reloj también recibe traslados de partida.

—-

La transmisión desaparecida

Cuando se trata de aprobar millones, uno esperaría cámaras, micrófonos y hasta repetición instantánea. Pero esta vez la transmisión brilló por su ausencia. ¡Qué casualidad tan puntual!

—-

$32 millones y pico de silencio

La Asamblea consiguió algo difícil: aprobar $32.1 millones y que el trámite pasara casi en silencio. Con ese monto, hasta el silencio parece tener presupuesto propio.

—-

El nuevo deporte nacional

Llegar tarde a una reunión puede ser pecado; llegar a una reunión y descubrir que ya aprobaron lo importante es otra cosa. En la Asamblea ya no corren contra el reloj: corren delante de él.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *