Las firmas que tienen a más de uno sudando
Vamos puso sobre la mesa más de 70 mil firmas y ahora viene la pelea por si se cuentan o no. MOCA pide que se revisen conforme a la norma vigente. Parece que en Panamá las firmas pesan… hasta que empiezan a pesar demasiado.
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Código Electoral: tijera, hilo y traje a la medida
La reforma electoral llegó al pleno con cuestionamientos y hasta sin las firmas de dos diputadas que participaron en el primer debate. ¡Ay, papá! Cuando una reforma llega con costuras visibles, uno empieza a preguntarse quién fue el sastre y quién puso la tela.
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Mulino habló… y ahora toca escuchar la letra pequeña
El presidente anunció un mensaje al país después del Consejo de Gabinete. En Palacio hubo anuncio, expectativa y micrófonos listos. Porque en política panameña una cosa es lo que se anuncia y otra muy distinta lo que termina costándole al bolsillo.
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El teleférico ya tiene contrato; ahora falta que tenga fecha
Metro de Panamá y Doppelmayr firmaron el contrato del teleférico que conectará sectores de Panamá y San Miguelito. El papel ya está firmado. Ahora falta lo más difícil: que la promesa agarre cable y no se quede colgada en el aire.
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UNACHI: la quincena también estudia… pero desaparece
A la UNACHI llegaron B/.7.7 millones para cubrir tres quincenas pendientes. Tremendo alivio, porque por allá parece que hasta los profesores tienen que hacer una maestría en paciencia. La universidad tendrá calendario académico, pero el de pagos necesita tutor particular.
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Hay más empleo, pero todavía queda mucho por sudar
El desempleo bajó a 8.5% y se reportaron 77,231 personas ocupadas adicionales frente a septiembre de 2025. Buena noticia en los números, aunque la informalidad todavía ronda el 45.8%. Porque una cosa es conseguir trabajo y otra conseguir uno que alcance para vivir.
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Los puertos están llenos… y el cuello de botella viene por tierra
Las terminales portuarias panameñas operan cerca del 80% de su capacidad, mientras empresarios advierten sobre posibles limitaciones de infraestructura vial y digital. Panamá quiere mover más carga, pero ojo: si el puerto acelera y la carretera se queda dormida, el contenedor termina haciendo turismo interno.
