La aprehensión del exdirector de la CSS abre un nuevo capítulo judicial. Pero hay una pregunta central: ¿de dónde salen los montos que aparecen en el expediente y qué relación tienen entre sí?
La madrugada de este martes 6 de octubre, la Fiscalía Anticorrupción aprehendió al exdirector de la Caja de Seguro Social (CSS), Enrique Lau Cortés, durante la denominada Operación Muralla, una investigación por la presunta comisión de los delitos de enriquecimiento injustificado y blanqueo de capitales.
El dato que coloca el caso en el centro de la atención pública es una posible lesión patrimonial estimada inicialmente en aproximadamente $500 mil, según la información divulgada por las autoridades.
Pero existe otro número que no puede pasarse por alto: $2.9 millones.
En mayo de 2026 se conoció una medida de la Contraloría relacionada con el secuestro de bienes, cuentas bancarias, vehículos y créditos contra el Estado vinculados a Lau Cortés, hasta por ese monto, como consecuencia de hallazgos derivados de auditorías sobre su gestión en la CSS.
¿Los $500 mil de la investigación penal tienen alguna relación con los $2.9 millones de la medida patrimonial de la Contraloría, o se trata de expedientes, hechos y conceptos completamente diferentes? Por ahora, no deben confundirse.
El número que cuestiona la defensa
La defensa de Lau Cortés introdujo otro elemento al caso. Según su abogada, el monto relacionado con la investigación por presunto enriquecimiento injustificado no sería de $500 mil, sino de aproximadamente $122 mil.
La diferencia no es menor. Entre $122 mil y $500 mil existe una brecha de $378 mil.
Por eso, una de las preguntas que deberá aclararse durante la audiencia es qué representa exactamente cada cifra, cuál es la metodología utilizada para determinarla y qué hechos concretos sustentan la imputación.
Cinco lugares bajo la lupa
La operación no se limitó a la residencia de Lau. Las autoridades realizaron diligencias simultáneas en Santa María, Paitilla, Dos Mares, Chanis y Playa Blanca, buscando documentos y bienes considerados indicios dentro de la investigación.
La dimensión patrimonial del operativo también resulta relevante. La Estrella de Panamá reportó que entre los bienes alcanzados por las diligencias figuran propiedades en Santa María y Río Hato, además de vehículos.
Pero nuevamente hay que separar conceptos: Un bien allanado o cautelado no significa automáticamente que sea producto de un delito.
La Fiscalía tendrá que establecer el origen de los fondos, la relación de esos activos con los hechos investigados y, eventualmente, la responsabilidad penal que corresponda.
El antecedente que vuelve más complejo el caso
La investigación actual tampoco aparece aislada. Lau Cortés dirigió la CSS durante la administración de Laurentino Cortizo. Posteriormente surgieron distintos procesos de fiscalización relacionados con su gestión.
Entre ellos está una auditoría sobre medicamentos e insumos médicos que desembocó en medidas patrimoniales por hasta $2.9 millones.
También existen antecedentes de investigaciones relacionadas con movimientos de fondos de la CSS hacia el Gobierno Central durante 2023 y 2024. Según información publicada previamente, se trató de aproximadamente $400 millones, que posteriormente fueron restituidos a la institución.
Sin embargo, tampoco debe afirmarse que esos $400 millones forman parte de la acusación actual contra Lau. Son antecedentes que deben analizarse por separado hasta que el Ministerio Público establezca formalmente las conexiones correspondientes.
La verdadera pregunta
Más allá de la captura, las propiedades y los titulares, el caso plantea una pregunta que tendrá que responderse con documentos:
¿Cómo evolucionó el patrimonio de Enrique Lau durante y después de su paso por la CSS, cuáles fueron sus fuentes de ingreso y qué movimientos patrimoniales considera la Fiscalía que no pueden ser justificados?
Esa es la investigación. Porque una aprehensión es apenas el comienzo de un proceso.
Ahora vendrán las audiencias, la presentación de los elementos de convicción y la explicación de la defensa.
