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Concolón, martes 13 de octubre de 2026

Concolón, martes 13 de octubre de 2026
El temblor también sacudió las donaciones

En plena emergencia, la ayuda humanitaria no puede tener carné de partido ni pasar por filtros electorales. Si se confirma la denuncia de que se repartieron donaciones entre copartidarios, que caiga quien tenga que caer. ¡Con el hambre ajena no se hace política: se hace vergüenza!

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Cien millones y ni un centavo de misterio

El Gobierno anunció hasta 100 millones de dólares para atender la emergencia. La urgencia no elimina la obligación de rendir cuentas: cada dólar debe tener destino, factura y explicación. Porque aquí ya conocemos el cuento: cuando hay desastre, algunos descubren que también existe el negocio. ¡Que la reconstrucción no termine reconstruyendo bolsillos!

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La asamblea cambió de techo, no de mañas

El terremoto obligó a revisar la sede legislativa y trasladar las sesiones al Parlatino. Ojalá que, además de revisar paredes y columnas, alguien revise las ideas que pasan por esos curules. Porque hay proyectos que no necesitan réplicas para provocar temblores en la confianza ciudadana.

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El procurador les aguó la fiesta

El procurador advirtió que el proyecto de ley 741 podría obstaculizar las investigaciones penales y favorecer la impunidad. Los diputados que lo impulsan tienen que explicar qué problema buscan resolver y a quién beneficia el cambio. ¡Que no nos vendan una reforma con moño si por dentro viene envuelta en dudas!

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El PRD dejó la inscripción para después

La jornada de inscripción de adherentes del PRD fue pospuesta tras la emergencia. La política puede esperar cuando hay familias buscando techo, agua y comida. Aunque algunos partidos parecen tener una urgencia crónica por sumar nombres. ¡Primero, que se levanten las casas; después, si acaso, que levanten las cifras del padrón!

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El bolsillo también está en estado de emergencia

Mientras las autoridades evalúan los daños y anuncian reparaciones, las familias hacen cuentas para saber cómo recuperarse. El techo, la comida, el transporte y las medicinas no esperan a que termine la conferencia de prensa. ¡El ciudadano no necesita promesas con eco: necesita soluciones que se sientan en el bolsillo!

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Vamos, pero ¿hacia dónde?

El movimiento Vamos y el resto de las fuerzas políticas tienen una prueba que no se resuelve con discursos: vigilar la ayuda, exigir transparencia y fiscalizar cada dólar de la reconstrucción. En una emergencia no hacen falta políticos posando de salvadores; hacen falta manos trabajando y cuentas claras. ¡Porque para la foto siempre hay fila, pero para rendir cuentas a veces no aparece nadie!

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