El jefe de Estado a pedido al Gobierno que aporte respuestas concretas y claras
El presidente francés, Emmanuel Macron, pidió este miércoles al Gobierno que presente en las próximas semanas respuestas “concretas” a las demandas “legítimas” de los estudiantes, cuyas protestas han provocado bloqueos en centros educativos, y condenó que sean “explotadas políticamente y transformadas en violencia urbana”.
El jefe de Estado “ha pedido al Gobierno que aporte respuestas concretas y claras, que trabaje en ellas y que las presente en las próximas semanas”, dijo la portavoz del Ejecutivo, Maud Bregeon, en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros.
La también ministra de Energía dijo que Macron advirtió de que las preocupaciones de los jóvenes están siendo explotadas políticamente, en una alusión velada a la fuerza izquierdista La Francia Insumisa (LFI).
“El presidente de la República insistió en que los jóvenes expresan legítimamente sus preocupaciones y en que estas están siendo explotadas políticamente y transformadas en violencia urbana, con escenas inaceptables desde todos los puntos de vista, también ayer en los distintos puntos de concentración”, señaló Bregeon.
Las manifestaciones del martes reunieron a entre 161.500 personas, según el Ministerio del Interior, y 480.000, según los sindicatos de estudiantes, que reclaman una inversión adicional de 10.000 millones de euros para el sector educativo en los presupuestos de 2027.
La portavoz del Gobierno subrayó también la necesidad expresada por el presidente francés de proteger al profesorado y condenar los ataques contra las fuerzas de seguridad y el personal educativo.
“Hay que distinguir, por una parte, las reivindicaciones legítimas y, por otra, las violencias inadmisibles, que son objeto de instrumentalización y se transforman en violencia urbana, con enfrentamientos con las fuerzas del orden y personal de la Educación Nacional como objetivo. Esto debe ser condenado unánimemente”, insistió la portavoz del Ejecutivo.
También el primer ministro, Sébastien Lecornu, martilleó hoy que el movimiento estudiantil ha sido “explotado” por LFI con “fines electorales”. “Han avivado las llamas, luego fingen condenar la violencia, e incluso ahora se les ha olvidado hacerlo. Esta hipocresía perjudica a Francia”, subrayó en la sesión de control al Gobierno en el Senado.
Entre las prioridades señaladas por el presidente francés figuran, señaló Bregeon, la mejora de las instalaciones escolares, la revisión de los horarios y el refuerzo de la orientación académica. El Gobierno, según Macron, también deberá continuar los esfuerzos para cubrir las ausencias docentes.
El ministro de Educación, Édouard Geffray, ha previsto asignar 3.000 profesores a puestos de sustitución en los próximos días, de los cuales 2.000 ya han sido incorporados, según los datos presentados durante el Consejo de Ministros.
Geffray, que se reunirá este jueves con las asociaciones de estudiantes, afirmó hoy en la televisión BFMTV que alrededor del 4 % de los 3.700 institutos del país permanecían cerrados, en un momento en que el Gobierno espera que las vacaciones escolares que empiezan el sábado y se extienden hasta principios de noviembre contribuyan a reducir la movilización.
Pero los líderes estudiantiles más activos sostienen que no cederán y mantienen sobre la mesa su exigencia de inversiones en el sector educativo de 10.000 millones de euros.
Llaman, para ello, a mantener las protestas por la falta de recursos educativos y a sumarse el próximo sábado a otras movilizaciones convocadas en las redes sociales contra el coste de la vida y en la que se promociona la vuelta de los ‘chalecos amarillos’, que protagonizaron las protestas de 2018.
Unas 7.950 personas (6.773 menores de edad) han sido detenidas desde el inicio del movimiento estudiantil a finales de septiembre, y 26 de ellas han ingresado en prisión preventiva, según un balance del Ministerio de Justicia.
Hasta la fecha, 148 trabajadores del sistema educativo han resultado heridos en las protestas, señaló Lecornu, así como 937 policías y 248 estudiantes, algunos de carácter muy grave.
El sindicato policial Alliance anunció que presentará una denuncia contra el Estado por poner en peligro la vida de los agentes, al denunciar las “órdenes contradictorias” que reciben los policías, “expuestos a la violencia y abandonados a merced de la hostilidad pública” en estas protestas.
