,

Concolón, miércoles 28 de octubre de 2026

Concolón, miércoles 28 de octubre de 2026
LA CUEVA TIENE MÁS PLANILLA QUE VERGÜENZA

¡Agárrense! La planilla legislativa llega a 8,308 funcionarios y ahora vienen las explicaciones. Si tanta gente trabaja allí, ¿quién le explica al pueblo por qué todavía hay tanta desconfianza? ¡Aquí hay una planilla que merece lupa, no maquillaje!

—-

PRESUPUESTO CON BOLSILLOS PROFUNDOS

Me cuentan que el Presupuesto 2027 anda por los B/.35 mil millones. ¡Eso no es menudo para comprar raspao! La pregunta es sencilla: ¿cuánto de esa millonada se sentirá en la calle y cuánto se quedará dando vueltas en los escritorios?

—-

¡QUÉ VIVA LA REASIGNACIÓN!

Dicen que aparecieron B/.450 millones en reasignaciones presupuestarias que levantaron preguntas en la Asamblea. ¡Cuando se trata de mover millones, sobran las calculadoras; cuando el ciudadano pide cuentas, aparecen los números en letra chiquita!

—-

CIUDAD DEL SABER… ¿Y DEL AHORRO?

La Asamblea aprobó extender hasta 2048 beneficios fiscales vinculados a Ciudad del Saber. ¡Veintidós años más de horizonte! Ahora toca explicar con números qué gana Panamá, cuánto deja de recaudar y quién vigilará que el beneficio sea para el país.

—-

EL TERREMOTO NO SACUDE A TODOS POR IGUAL

Mientras las familias afectadas siguen contando daños, en la política algunos parecen estar contando votos. ¡Ojo, señores! La desgracia no es trampolín electoral y la reconstrucción no puede quedarse en discursos con casco y chaleco.

—-

LA LUZ SE VA, PERO LA FACTURA LLEGA

Me cuentan que más de 58 mil familias siguen sin electricidad en medio del debate sobre la reforma eléctrica. ¡Qué negocio tan redondo para la frustración! El pueblo necesita respuestas, servicio confiable y tarifas justificadas, no otro apagón de explicaciones.

—-

LA REELECCIÓN LES ALUMBRA LA MIRADA

Dicen que algunos políticos ya ven el 2029 en alta definición, mientras los problemas de hoy siguen en pantalla grande. ¡Bajen de la nube, señores! En Panamá el elector puede olvidar una promesa, pero difícilmente olvida quién lo dejó esperando.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *