Dos operaciones refrendadas por la Contraloría suman $299,949.75 y benefician a la Asociación de Procesadores de Quesos y Lácteos de Panamá (APROQUELPA). Su antiguo presidente, Nilo Murillo, hoy dirige el Instituto de Mercadeo Agropecuario. El funcionario defiende las adquisiciones como parte de un programa de apoyo al sector lechero que opera desde 2017
La compra de queso nacional por parte del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) ha abierto interrogantes sobre el manejo de los recursos públicos, los mecanismos de contratación y la relación entre la entidad estatal y el gremio beneficiado.
Los documentos citados por La Prensa revelan que la Contraloría General refrendó dos operaciones a favor de la Asociación de Procesadores de Quesos y Lácteos de Panamá (APROQUELPA), por un monto conjunto de B/.299,949.75.
La primera compra corresponde a 27,000 unidades de queso blanco fresco de la marca Don Rirry, por B/.49,950. La segunda contempla 135,135 unidades del mismo producto, por B/.249,999.75.
El elemento que ha generado mayor atención es que el actual director del IMA, Nilo Murillo, fue presidente de APROQUELPA antes de asumir la dirección de la institución encargada de gestionar estas adquisiciones.
Este antecedente no demuestra por sí solo una irregularidad, pero plantea interrogantes sobre los controles aplicados, la selección del intermediario y las garantías de transparencia en la operación.
¿Por qué el Estado está comprando queso?
Murillo defendió las adquisiciones y explicó que responden a una solicitud presentada en junio de 2026 por representantes del sector primario lechero, ante una situación de sobreproducción de leche grado C.
Según el funcionario, el ministro de Desarrollo Agropecuario, Roberto Linares, solicitó la intervención del IMA para adquirir productos terminados elaborados con esa materia prima.
La explicación institucional es que la compra busca evitar pérdidas para los productores, impedir una reducción de la producción y contribuir a estabilizar los precios de la leche.
Murillo también sostuvo que no se trata de un programa nuevo, sino de una iniciativa que funciona desde 2017.
En declaraciones a Telemetro este 1 de noviembre, el director cuestionó las motivaciones de quienes han criticado la operación y habló de supuestas posiciones políticas detrás de la polémica, aunque no presentó elementos adicionales para sustentar ese señalamiento.
APROQUELPA, en el centro de las operaciones
El nombre de APROQUELPA aparece en ambas adquisiciones. La asociación agrupa a procesadores y plantas queseras que participan en la actividad lechera nacional.
El IMA sostiene que la compra busca beneficiar a productores nacionales que enfrentan excedentes de materia prima y dificultades para colocar su producción.
Sin embargo, una pregunta permanece sobre la mesa: ¿qué criterios se utilizaron para canalizar las compras a través de esta asociación y cómo se distribuyeron los recursos entre las empresas participantes?
La relación anterior entre Murillo y el gremio obliga a que la operación sea explicada con suficiente documentación pública, especialmente en lo relacionado con los mecanismos de selección, las autorizaciones y la participación del funcionario en las decisiones.
El presupuesto para queso era de B/.1.3 millones
La controversia también debe analizarse dentro de un contexto presupuestario más amplio.
El propio IMA informó el 5 de agosto que se aprobaron traslados de partidas por B/.4.3 millones: B/.3 millones para compromisos relacionados con la compra de frijol chiricano y B/.1.3 millones para respaldar a productores de leche grado C mediante la adquisición de queso molido y queso procesado.
Es decir, las dos compras de queso fresco que suman casi B/.300 mil no representan la totalidad de los recursos anunciados para este programa.
El 15 de octubre, el IMA aclaró que estas adquisiciones se habían originado antes del terremoto del 9 de octubre y que no estaban vinculadas a los fondos destinados a atender a los damnificados por la emergencia nacional.
La transparencia también está en el procedimiento
Otro punto que merece seguimiento es el mecanismo de contratación.
Una revisión publicada por Alphatend el 29 de octubre señaló que no encontró procesos de compra de queso del IMA en PanamaCompra entre el 1 de junio y el 28 de octubre de 2026.
El análisis también advierte que el Decreto Ejecutivo 64 de 2007 contempla mecanismos de adquisición por invitación para determinados productos del Programa para la Solidaridad Alimentaria. No obstante, la información pública revisada no permite establecer por sí sola cuál fue el procedimiento específico aplicado a estas operaciones ni verificar toda su documentación.
El IMA debe explicar con claridad bajo qué fundamento se realizaron las compras, qué autorizaciones se emitieron, cómo se fijaron los precios y qué controles se aplicaron para garantizar que los recursos llegaran a los productores correspondientes.
Las preguntas que siguen pendientes
El debate no debería limitarse a si el Gobierno debe apoyar o no a los productores nacionales. La discusión también debe centrarse en cómo se utilizan los fondos públicos.
Entre las preguntas que requieren respuestas documentadas están:
- ¿Qué empresas y queserías recibieron finalmente los recursos?
- ¿Cómo se distribuyeron las 162,135 unidades de queso?
- ¿Qué criterios se utilizaron para establecer el precio de B/.1.85 por unidad?
- ¿Qué procedimiento de contratación se aplicó y dónde pueden consultarse sus expedientes?
- ¿Qué mecanismos de prevención de conflictos de interés se utilizaron, considerando que el director del IMA presidió anteriormente APROQUELPA?
- ¿Dónde se distribuirán los quesos y cómo se verificará que lleguen a los consumidores?
El apoyo al productor nacional puede ser una política legítima y necesaria. Pero cuando se utilizan recursos públicos, la transparencia no es opcional. Los ciudadanos tienen derecho a conocer quién vende, quién compra, cuánto se paga y quién recibe el beneficio.
