Algunas de las muertes se produjeron por deslizamientos de tierra, mientras otras fueron causadas por ahogamiento o electrocución
El supertifón Fung-wong ha dejado al menos 18 muertos en Filipinas en los últimos días, informaron este martes las autoridades del país, donde 2.4 millones de personas se han visto afectadas por el fenómeno, que se aproxima ahora a Taiwán, debilitado a tormenta tropical severa, informó la agencia EFE.
El oficial a cargo de Defensa Civil en Filipinas, Raffy Alejandro, dijo en una rueda de prensa que miles de personas permanecen desplazadas de sus hogares, refugiadas en cientos de albergues habilitados por el Gobierno, con ayuda de oenegés y agencias de la ONU.
Alejandro añadió que algunas de las muertes se produjeron por deslizamientos de tierra, mientras otras fueron causadas por ahogamiento o electrocución.
El desastre mantiene a más de 150 localidades de Filipinas sin energía eléctrica, y ha dejado 37 puentes caídos y 12 carreteras nacionales inundadas. El gobierno del país ha desplegado más de 10,000 efectivos para responder a la emergencia, entre ellos agentes de seguridad, rescatistas y personal médico.

“Aunque este supertifón ya se ha debilitado, sigue siendo una amenaza para la población filipina, que continúa viéndose afectada por las lluvias torrenciales, las fuertes inundaciones y rachas de viento”, aseguró el director de Acción Humanitaria de la ONG Plan International en España, Stefano Fino, en un comunicado.
Fung-wong, conocido localmente como Uwan, llegó a Filipinas el fin de semana y afectó principalmente a las regiones norte y centro del país, antes de adentrarse el lunes, ya con menos fuerza, en el mar de China Meridional, con rumbo a Taiwán, a donde se espera que llegue el miércoles.
La agencia meteorológica de Filipinas, Pagasa, cataloga a Fung-wong como tormenta tropical intensa, con vientos sostenidos de 100 kilómetros por hora, después de que en los últimos días, con fuerza de supertifón, alcanzara ráfagas de hasta 230 km/h.
En las últimas horas, las fuertes lluvias han afectado principalmente a la isla filipina de Catanduanes, situada frente a la costa oriental de la isla de Luzón, en la que se sitúa la capitalina Manila y donde varias localidades centrales han registrado inundaciones y fallos en el suministro de agua corriente.

El paso de Fung-wong por Filipinas se produce cuando el país aún no se ha recuperado del reciente tifón Kalmaegi, que azotó el archipiélago la semana pasada y dejó 232 muertos y más un centenar de desaparecidos, según Defensa Civil.
Taiwán se encuentra desde la víspera en alerta por la aproximación de Fung-wong y este martes elevó el nivel de las advertencias, al tiempo que evacuó a más de 3,000 personas, la mayoría de ellas en el condado de Hualien, que fue duramente golpeado a finales de septiembre por el supertifón Ragasa.
Fung-wong amenaza con causar lluvias torrenciales en la mitad oriental de la isla, donde la Administración Meteorológica Central (CWA) ha emitido el nivel máximo de alerta por “lluvias extremadamente torrenciales” en zonas como el condado de Yilan.
El Sudeste Asiático, afronta una temporada de tormentas excepcionalmente activa: con Kalmaegi y Fung-wong, ya son 27 los tifones registrados este año, y expertos atribuyen esa intensidad al calentamiento del océano.
