Las fuerzas armadas israelíes no han detenido a nadie tras el ataque a pesar de las grabaciones existentes
Colonos israelíes incendiaron varias viviendas de ciudadanos palestinos y atacaron la comunidad beduina de Jallat al Sidra, al noreste de Jerusalén ocupada, informó este jueves la agencia de noticias palestina, Wafa, recoge la agencia EFE.
Los colonos, según informa la Gobernación de Jerusalén, bloquearon previamente la única carretera que conduce a la zona para después atacar la comunidad beduina.
Posteriormente, las fuerzas israelíes irrumpieron en la comunidad con varios vehículos militares, de acuerdo con Wafa.
“Al llegar al lugar, las tropas identificaron indicios de incendio provocado; sin embargo, todos los sospechosos huyeron y no se encontraron hallazgos adicionales”, aseguró el ejército de Israel en un comunicado posterior, señalando que realizaría “más investigaciones” al respecto a lo largo de la jornada.
Las fuerzas armadas israelíes no han detenido a nadie tras el ataque a pesar de las grabaciones existentes.

La agresión llega después de que durante la noche de este miércoles varios colonos israelíes también lanzaran un ataque quemando casas e hiriendo a numerosos palestinos en las tres aldeas de componen Masafer Yatta, en las colinas del sur de Hebrón y lugar en el que se basa el documental ‘No Other Land’; ganador del Óscar 2025.
Pese a que la violencia de los colonos en Cisjordania es una constante desde hace años y se disparó tras los ataques de octubre del 2023, haciendo de los ataques a palestinos, la destrucción de sus olivos, los robos de su ganado o los incendios contra sus propiedades una práctica cada vez más frecuente e intensa.
Sin embargo, las tropas israelíes apostadas en este territorio palestino no intervienen o, habitualmente, lo hacen para proteger a los colonos agresores deteniendo o abriendo fuego contra los palestinos.
Cerca del 94 % de las investigaciones abiertas por la Policía israelí en torno a la violencia de colonos entre el 2005 y el 2024 concluyeron sin una acusación, según datos de la organización israelí de derechos humanos Yesh Din.
