El Foro Económico de América Latina y el Caribe que reunió en Panamá a ocho jefes de Estado presidentes, fue un éxito de la política exterior, al igual que la liberación del marino panameño secuestrado por el gobierno chavista en Venezuela.
El logro estratégico más importante para los intereses nacionales, fue el respaldo del presidente del Brasil Luiz Inácio Lula da Silva: Defendió nuestra soberanía sobre el Canal de Panamá, puesta en dudas por el presidente Trump.
Muchas veces los poderes económicos y fuerzas políticas, inclusive el líder del partido panameñista el difunto Arnulfo Arias, solo por hacer oposición al general Omar Torrijos exclamaban “que de soberanía no se come”.
Lula declaró:
Nuestro país apoya integralmente la soberanía de Panamá sobre el Canal”.
Lula, un presidente de izquierda y líder latinoamericano, defendió la causa panameña a pesar de las contradicciones ideológicas con el gobierno empresarial; que su interés es hacer negocios. Y es la esencia del CAF.
Lula, fundador del Foro de San Pablo 1990; precursor del socialismo siglo XXI junto con Fidel Castro. Dio paso a los gobiernos de izquierda en América Latina: Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, Daniel Ortega en Nicaragua, Michelle Bachelet en Chile, Rafael Correa en Ecuador, Tabaré Vásquez y José Mujica en Uruguay, Mauricio Funes en El Salvador, Dilma Rousseff en Brasil, entre otros.
Lula impuso el tema de la soberanía de Panamá como eje ideológico del CAF. Panamá ganó, obtuvo un respaldo internacional frente a las intenciones de Estados Unidos.
Nuestro escudo defensivo por primera vez en 18 meses de gobierno recibió un fuerte impulso. Panamá no está sola.
