Critica el intervencionismo estadunidense y la sanción impuesta por el Departamento de Estado a tres altos funcionarios chilenos
El ministro de Relaciones Exteriores chileno, Alberto Van Klaveren aseguró el lunes que Chile “no puede ni debe ser utilizado como territorio en disputa por potencias que están en conflicto o por tensiones geopolíticas globales” tras la escalada de tensiones entre Washington y Santiago por un proyecto –que se encuentra en evaluación– para construir un cable submarino de fibra óptica entre China y Chile, informó la agencia EFE.
“Queremos mantenernos fuera de esas disputas”, aseguró Van Klaveren desde La Moneda, donde “rechazó” la desconfianza mostrada por el embajador estadunidense, Brandon Judd, quien cuestionó la capacidad de Chile para proteger información “delicada”.
El canciller chileno insistió en que “no está en riesgo la seguridad y soberanía de Chile y mucho menos la de Estados Unidos” y criticó el intervencionismo estadunidense y la sanción impuesta por el Departamento de Estado a tres funcionarios del gobierno.
El viernes, Estados Unidos revocó las visas de los miembros del Ejecutivo chileno implicados en el proyecto, entre los que está el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, porque, según Estados Unidos, “socavaron la seguridad regional”.

Van Klaveren replicó a Judd que “no es aceptable” que el otorgamiento o la restricción de visas “se utilice para amenazar, sancionar unilateralmente o plantear un posible riesgo, que además en este caso no es real” y lamentó la forma de “abordar una diferencia” entre dos países que calificó de “amigos” y “aliados estratégicos”.
El ministro confirmó que el gobierno chileno recibió los antecedentes sobre posibles hackeos detectados por Estados Unidos a empresas de telecomunicaciones y de construcción chilenas “que podrían ser un peligro para la seguridad nacional” y afirmó que fueron derivados a la Agencia Nacional de Ciberseguridad y a la Policía de Investigaciones.
“Disponemos de una institucionalidad robusta para hacer frente a esos ciberataques; todas las denuncias que recibimos las tomamos muy en serio y las procesamos, aunque no necesariamente comunicamos los resultados de esos procesamientos”, aseveró.
La tensión entre las administraciones del progresista Gabriel Boric y de Donald Trump ha escalado en los últimos días. La sanción estadunidense provocó que el Ejecutivo chileno presentara una nota de protesta ante Estados Unidos, así como acusaciones de “intervenciones” y “violación de la soberanía nacional” por parte de casi todo el espectro político.
Durante su mandato, Boric ha criticado en público a Trump por asuntos como la subida de los aranceles, sus declaraciones sobre recuperar el control del Canal de Panamá, su papel en la guerra de Ucrania o los bombardeos de Irán.
