Actualmente Estados Unidos arrecia sus críticas a la organización e incluso ha impulsado una alternativa, la Junta de Paz
La “grave crisis de liquidez” que afronta Naciones Unidas se traducirá en un aumento de las muertes en zonas en conflicto o con necesidades humanitarias, destacó este martes la presidenta de la Asamblea General de la ONU, Annalena Baerbock, en rueda de prensa, informó la agencia EFE.
“Si se recorta un 20% la ayuda humanitaria, especialmente de agencias como la Organización Mundial de la Salud o el Programa Mundial de Alimentos, eso supondrá la muerte de muchos niños”, advirtió en una rueda de prensa durante su actual visita a Ginebra para participar en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
Uno de los principales causantes de la crisis financiera de Naciones Unidas es la interrupción drástica de las contribuciones de Estados Unidos, que era el principal apoyo económico para numerosas agencias, y que adeuda unos $4,000 millones a la ONU.

Recientemente ha pagado unos $160 millones, una cantidad que “claramente no es suficiente”, aseveró Baebock, quien recordó que “cada Estado miembro debe pagar en su totalidad y a tiempo”.
“Hago un llamamiento a los Estados miembros a que realicen estos pagos, y también que se consideren fondos voluntarios o la suspensión temporal de reglas financieras que obligan a devolver dinero que nunca llegó a Naciones Unidas”, señaló.
Baerbock reconoció, no obstante, la necesidad de reforma de Naciones Unidas, también abanderada por el secretario general António Guterres con su iniciativa UN80, en un momento en el que Estados Unidos arrecia sus críticas a la organización e incluso ha impulsado una alternativa, la Junta de Paz.
Esa reforma de la ONU, además de intentar poner fin a la crisis de liquidez, busca, señaló la presidenta de la Asamblea General, revisar los mandatos, o las agencias especializadas, lo que podría incluir la “fusión de algunas para una mayor eficiencia”.
