Dermatólogos insisten en la necesidad de circuitos rápidos de derivación para evitar complicaciones potencialmente mortales
La dermatóloga Asunción Ballester, del Hospital Ramón y Cajal, dio a conocer la importancia de diagnosticar de forma precoz la psoriasis pustulosa generalizada (PPG) y de establecer circuitos asistenciales que permitan derivar con rapidez a los pacientes hacia especialistas familiarizados con esta patología, con el fin de prevenir complicaciones graves, informó la agencia Europa Press.
“El objetivo es garantizar una atención de calidad desde el inicio y prevenir complicaciones mediante protocolos claros de actuación”, señaló Ballester.
La PPG es una enfermedad autoinflamatoria, grave y multisistémica que supone una elevada carga clínica, emocional y económica para quienes la padecen.
Se trata de una patología minoritaria que afecta a cerca de 500 personas en España y que, según la Red Europea de Expertos en Psoriasis Raras y Severas, constituye una entidad clínica diferenciada de la psoriasis en placas, lo que refuerza la necesidad de un diagnóstico específico y un abordaje terapéutico adaptado.
Aunque puede aparecer a cualquier edad, incluso en la infancia, su diagnóstico es más frecuente en la edad adulta, con una media que oscila entre los 45 y 50 años.
Ballester advirtió que la gravedad de la PPG no se limita a los síntomas cutáneos, ya que puede provocar complicaciones extracutáneas que requieran hospitalización y, en los casos más severos, comprometan la vida del paciente.
Actualmente, explicó la especialista, existen tratamientos intravenosos capaces de frenar los brotes, aunque se trata de una enfermedad crónica sin cura definitiva.
