Autoridades refuerzan operativos y advierten sobre el reclutamiento de menores en estructuras criminales
La inseguridad en el distrito de San Miguelito continúa marcada por la presencia de más de 30 pandillas identificadas, de acuerdo con datos de inteligencia de la Policía Nacional de Panamá, informó TVN Noticias.
Estas estructuras delictivas operan en distintos sectores del distrito, lo que ha llevado a las autoridades a implementar nuevas estrategias de seguridad y operativos focalizados para contener la actividad criminal y reforzar la vigilancia en las comunidades más afectadas.
El director de la Policía Nacional en San Miguelito, Javier Batista, reveló que uno de los aspectos que más preocupa es el reclutamiento de menores de edad, ya que se han documentado casos de niños de entre 10 y 12 años que ya forman parte de estas agrupaciones.

Como parte de los operativos realizados en el distrito, las autoridades han logrado la captura y judicialización de más de 1,000 pandilleros, en medio de los esfuerzos por frenar la delincuencia, un fenómeno que históricamente ha afectado a esta zona y que con el paso de los años se ha intensificado.
Uno de los puntos de mayor preocupación es la violencia asociada a enfrentamientos entre pandillas, que incluso ha alcanzado instalaciones públicas como centros de salud, donde se han reportado situaciones de riesgo para pacientes y personal médico.
Ante este escenario, la Policía ha dispuesto agentes en algunos centros de atención médica, especialmente en horarios considerados de mayor riesgo, con el objetivo de evitar que civiles se vean involucrados en actos violentos.

El nuevo plan policial también contempla reforzar el patrullaje a pie y aumentar la presencia de uniformados en las comunidades, una estrategia orientada a mejorar la cercanía con la ciudadanía y fortalecer el control territorial.
Las autoridades también reconocen que el fenómeno está ligado a problemas sociales y familiares en comunidades vulnerables, y según la Policía, muchos de los jóvenes vinculados a pandillas provienen de entornos donde faltan figuras parentales o existen antecedentes de violencia y criminalidad, lo que dificulta su permanencia en el sistema educativo y aumenta el riesgo de involucrarse en actividades delictivas.
A esta situación se suma el incremento de adolescentes que se convierten en madres a temprana edad, lo que contribuye al crecimiento de niños en condiciones de vulnerabilidad.
Batista indicó que las estadísticas también reflejan una alta cantidad de jóvenes fuera del sistema escolar, una realidad que facilita la captación de menores por parte de las pandillas.
