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Bacterias de la boca podrían reducir las reacciones alérgicas al maní

Bacterias de la boca podrían reducir las reacciones alérgicas al maní

Un estudio internacional identifica al género Rothia como clave para degradar proteínas alergénicas y abrir nuevas vías terapéuticas frente a la anafilaxia

Investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital de La Princesa (IIS Princesa) y de la Universidad McMaster han revelado una conexión directa entre las bacterias que habitan en la boca y la forma en que el sistema inmune responde a alérgenos alimentarios como el maní, un hallazgo que podría reducir la gravedad de las reacciones alérgicas, informó la agencia Europa Press.

El estudio, publicado recientemente en la revista Cell Host & Microbe, demuestra que bacterias del género Rothia, presentes de manera natural en la cavidad oral, tienen la capacidad de degradar las proteínas del cacahuete responsables de desencadenar reacciones alérgicas severas.

Este proceso podría prevenir la anafilaxia, una reacción aguda y potencialmente mortal que puede desarrollarse en pocos minutos.

Los investigadores observaron que proteínas altamente alergénicas del maní eran digeridas por estas bacterias, y cuando esos digeridos se utilizaron para estimular células alérgicas, las respuestas inmunes fueron significativamente menores que al emplear cacahuete completo.

Además, en modelos de ratón colonizados con bacterias del género Rothia, se redujo la gravedad de la reacción alérgica tras la administración oral de cacahuete.

La investigación fue liderada por los doctores Rodrigo Jiménez, jefe del grupo de Investigación de Inmunidad Tipo 2 del IIS Princesa, y Alberto Caminero, profesor del Departamento de Medicina de la Universidad McMaster, junto a sus respectivos equipos.

Los científicos también analizaron dos cohortes de pacientes alérgicos al maní del Hospital Mass General y del Hospital Monte Sinaí, aquellos con mayor abundancia en la saliva de bacterias capaces de degradar el cacahuete, como Rothia, mostraron una mayor tolerancia a la exposición al alérgeno, con un umbral más alto antes de experimentar síntomas alérgicos.

Este hallazgo ayuda a explicar por qué algunos pacientes presentan reacciones más graves que otros y podría permitir identificar a las personas con mayor riesgo de desarrollar alergias alimentarias, y según estimaciones, entre el 1% y el 2% de la población mundial podría ser alérgica al cacahuete, uno de los alimentos más asociados con la anafilaxia.

El estudio abre la puerta a nuevas estrategias terapéuticas basadas en la modulación de la microbiota, incrementando la presencia de bacterias beneficiosas como Rothia. Intervenciones microbianas, por ejemplo mediante probióticos específicos, podrían convertirse en una alternativa innovadora para el tratamiento de las alergias alimentarias, cuya incidencia sigue en aumento.

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