El Ministerio de Ambiente ordenó una revisión exhaustiva de protocolos tras confirmar contagio zoonótico en ejemplar de fauna silvestre
El Ministerio de Ambiente (MIAMBIENTE) ordenó la apertura de una investigación administrativa exhaustiva para esclarecer la muerte de una mono araña (Ateles fusciceps) de cuatro años, diagnosticada con tuberculosis zoonótica de origen humano.
El caso, considerado de alto riesgo para la salud pública, ha encendido las alarmas sobre la tenencia ilegal de fauna silvestre y la transmisión de enfermedades entre personas y animales.
La investigación busca revisar los procedimientos aplicados durante el manejo y atención médica del ejemplar, determinar la trazabilidad del contagio y establecer medidas correctivas para garantizar el bienestar de futuros animales atendidos en clínicas veterinarias públicas, así como la seguridad del personal y de la población en general.
De acuerdo al informe, el primate ingresó en noviembre pasado a una clínica especializada en fauna silvestre tras ser rescatado de una tenencia ilegal. Presentaba un cuadro clínico complejo: secreción nasal abundante, tos, alopecia, dermatitis por uso de pañales y obesidad.

Las pruebas de PCR confirmaron la presencia de tuberculosis transmitida por contacto con un humano infectado. Pese a los esfuerzos médicos, el deterioro progresivo de su salud impidió su recuperación.
El ministerio sostiene que la enfermedad puede transmitirse en ambas direcciones, de humanos a animales y viceversa, por lo que se activaron protocolos interinstitucionales y se realizarán muestreos a las personas que tuvieron contacto con el primate.
La institución señaló que se determinarán las medidas correctivas que se deben aplicar a futuro en situaciones similares, para garantizar el bienestar de los animales silvestres que ingresan para ser atendidos en la clínica veterinaria del ministerio, así como la salud humana del personal veterinario y de la población en general ante casos de enfermedades peligrosas como la tuberculosis.
Advirtió a la ciudadanía evitar mantener animales de vida silvestre como mascotas, ya que esta práctica, además de representar un riesgo para las especies, también pone en peligro la salud humana por la posible transmisión de enfermedades zoonóticas.
Reiteró que la tenencia de fauna silvestre como mascota está prohibida por ley y enfatizó que la falta de controles sanitarios y condiciones adecuadas facilita la propagación de enfermedades, poniendo en riesgo tanto la salud animal como la humana.
