Israel debe permitir el retorno de los palestinos desplazados y poner fin a todas las prácticas de confiscación de tierras, desalojos forzosos y demoliciones de viviendas
Israel aceleró la expansión ilegal de asentamientos y la anexión de amplias partes de Cisjordania, desplazando por la fuerza a más de 36.000 palestinos entre octubre de 2024 y el mismo mes de 2025, denuncia la ONU, que ve posibles crímenes de guerra y contra la humanidad en estos abusos, informó agencias EFE.
El informe de la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos publicado recuerda que el traslado ilegal de personas protegidas -como miles de beduinos en comunidades al noreste de Jerusalén Este- constituye un crimen de guerra según la Cuarta Convención de Ginebra, y “en determinadas circunstancias, puede también constituir un crimen de lesa humanidad”.
“El desplazamiento en la Cisjordania ocupada, que coincide con el perpetrado en Gaza a manos del ejército israelí, parece indicar una política israelí concertada de traslado forzoso masivo en todo el territorio ocupado, orientada a un desplazamiento permanente, lo que suscita preocupaciones de limpieza étnica”, agrega el informe.

También subraya que las medidas para confiscar tierras palestinas con fines de expansión de asentamientos, así como otras prácticas, equivalen a un régimen institucionalizado de discriminación sistemática que vulnera las leyes internacionales contra la segregación racial y el apartheid.
El documento, presentado en el contexto del actual Consejo de Derechos Humanos de la ONU, documenta 1.732 incidentes de violencia de colonos que provocaron víctimas o daños a la propiedad, unos hechos en los que “las autoridades israelíes jugaron un papel central a la hora de dirigir, participar o permitir estas conductas”.
La oficina que dirige el alto comisionado Volker Türk también destacó en su investigación que en algunos casos el detonante del desplazamiento fueron actos de violencia de género, mientras que otros provocaron la separación de familias, ya que mujeres y niños se marcharon mientras los hombres permanecían para intentar conservar la posesión de tierras y propiedades.
Ante los abusos de las autoridades israelíes, el alto comisionado Türk instó a Israel a cesar de inmediato y por completo la expansión de asentamientos, a evacuar a todos los colonos y a poner fin a la ocupación del territorio palestino.
“Israel también debe permitir el retorno de los palestinos desplazados y poner fin a todas las prácticas de confiscación de tierras, desalojos forzosos y demoliciones de viviendas”, agregó.
El representante de la oficina de Türk en Palestina, Ajith Sunghay, añadió este martes en rueda de prensa que desde comienzos de 2026, los colonos israelíes han matado a siete palestinos en toda Cisjordania, cifra que se acerca a la de los asesinados en todo el año 2025 (ocho).
También aseguró que desde el inicio de la guerra en Irán el 28 de febrero, la situación ha empeorado y las fuerzas de seguridad israelíes “han seguido matando a palestinos con impunidad, incluido un joven de 17 años esta misma mañana”.
“Las fuerzas de seguridad israelíes también han llevado a cabo redadas diarias en toda Cisjordania, han requisado decenas de viviendas palestinas durante varias horas o días para utilizarlas como centros de interrogatorio y han detenido al menos a 200 palestinos”, señaló a la prensa acreditada ante la ONU en Ginebra.
