Tulsi Gabbard afirma que la capacidad militar de Teherán está “prácticamente destruida” tras 19 días de ofensiva, pero enfrenta duras críticas de la oposición por omitir datos sobre el programa nuclear iraní
La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, aseguró este miércoles ante el Comité de Inteligencia del Senado que el régimen en Irán “parece estar intacto, pero en gran medida degradado”, cuando se cumplen 19 días del comienzo de la intervención militar estadunidense en Medio Oriente, informó la agencia EFE.
“El régimen iraní parece estar intacto, pero se encuentra muy debilitado debido a los ataques contra su liderazgo y sus capacidades militares”, declaró Gabbard en su discurso de apertura. “Su capacidad de proyección de poder militar convencional ha sido prácticamente destruida, lo que limita sus opciones. La posición estratégica de Irán se ha visto considerablemente mermada”, señaló, aunque matizó que “aún así, Irán y sus aliados siguen siendo capaces de atacar, y de hecho continúan haciéndolo, los intereses de Estados Unidos y sus aliados en Medio Oriente”.
La comparecencia de Gabbard en el Senado se produce un día después de la renuncia del director del Centro Nacional Antiterrorista, Joe Kent, por discrepancias con la operación de Estados Unidos en Irán.
La dimisión de Kent, que argumentó en una carta hecha pública que “Irán no representaba ninguna amenaza inminente” para Estados Unidos, supone un golpe para la administración de Donald Trump que ha defendido la necesidad de la intervención por el elevado riesgo que implicaba Teherán y aumenta las críticas demócratas y de algunos republicanos por la decisión de atacar Irán.

En su comparecencia ante el Comité de Inteligencia del Senado, Gabbard y otros altos funcionarios de la administración presentaron el informe anual de la comunidad de inteligencia sobre las amenazas a las que se enfrenta Estados Unidos en todo el mundo y apuntaron a China, Rusia, Corea del Norte e Irán como los principales adversarios estatales.
En una versión escrita de su declaración, Gabbard había apuntado a que el programa de enriquecimiento nuclear de Irán había sido “aniquilado” en los ataques de 2025 y que no se había reanudado las actividades de enriquecimiento.
Sin embargo, en su declaración ante los senadores omitió esa parte, explicando que lo hizo para ahorrar tiempo.
Los demócratas le afearon el cambio en su discurso y la acusaron de hacerlo para no desmontar la tesis de Trump sobre los motivos que impulsaron su intervención en Irán. Los argumentos aportados por el mandatario han ido modificándose, ya que empezó explicando que se buscaba un cambio político en Irán y después se centró en la amenaza “inminente” para Estados Unidos.
El director de la CIA, John Ratcliffe, por su parte, señaló que no estaba de acuerdo con los argumentos del alto cargo de la administración que dimitió por que Irán no suponía un riesgo para Estados Unidos y afirmó que “de hecho, la información de inteligencia refleja lo contrario”.
Durante el turno de preguntas, Gabbard fue interrogada por el senador Mark Warner sobre si la comunidad de inteligencia había anticipado el cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán.
La directora confirmó que existían evaluaciones previas que advertían que Teherán utilizaría el control del estrecho como “mecanismo de presión”, aunque evitó detallar si el presidente Trump ignoró estas advertencias antes de iniciar la ofensiva que ha disparado los precios globales de la energía.
Asimismo, Gabbard advirtió que, si el actual sistema de gobierno sobrevive a la guerra, es altamente probable que inicie un “esfuerzo de años” para reconstruir sus arsenales de misiles y vehículos aéreos no tripulados.
A pesar de la presión de los senadores demócratas, la funcionaria se negó a calificar personalmente la amenaza como “inminente”, subrayando que la responsabilidad de esa determinación recae exclusivamente en el presidente basándose en el volumen total de información recibida.
