Asegura que la “posición sostenida” del régimen cubano es la “disposición” al diálogo con Estados Unidos, “no vemos otra vía”
El viceministro cubano de Asuntos Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, aseguró este viernes que “el sistema político cubano no es objeto de negociación”, como tampoco ninguno de sus cargos gubernamentales, informó la agencia EFE.
Preguntado sobre las negociaciones con Estados Unidos en una conferencia de prensa, De Cossío evitó aportar detalles sobre su desarrollo e indicó que esos asuntos son “muy sensibles” y que La Habana los está manejando “con discreción”.
“Sí que puedo confirmar categóricamente que el sistema político cubano no es objeto de negociación, ni por supuesto el presidente ni ningún cargo del gobierno es objeto de negociación, ni con Estados Unidos o con ningún otro país”, aseguró.
El viceministro calificó de “totalmente inaceptable para Cuba” cualquier pretensión de “borrar la independencia” de la isla.

De Cossío reiteró que el régimen cubano está abierto al diálogo con Estados Unidos sobre todo sobre cuestiones bilaterales que serían de beneficio mutuo. Apuntó, entre otras, la colaboración en materia de seguridad frente al narcotráfico y el crimen organizado.
Aseguró que la “posición sostenida” del régimen cubano es la “disposición” al diálogo con Estados Unidos, algo que no va a cambiar “a pesar del incremento de la hostilidad” de Washington. “No vemos otra vía” para solventar nuestras diferencias, dijo.
Agregó que el Gobierno cubano está convencido de que pese a las “diferencias bilaterales”, ambos países pueden mantener una “relación respetuosa”.
“Cuba no plantea una amenaza con EE.UU.”, afirmó el viceministro, quien criticó la “política despiadadamente agresiva” de Washington con la isla, el “boicot energético efectivo” desde finales de enero y las recientes “amenazas ilegales e ilegítimas”.

Los diarios estadunidenses The Miami Herald y The New York Times publicaron en los últimos días sendas informaciones apuntando a que el gobierno estadunidense estaría buscando dentro de la negociación con La Habana un reemplazo para el dictador cubano, Miguel Díaz Canel, percibido como un obstáculo de cara a un entendimiento.
La Casa Blanca y el secretario de Estado, Marco Rubio, han negado esas informaciones.
Por su parte, el presidente Donald Trump, afirmó recientemente que sería para él un “honor” poder “tomar” Cuba y que podría hacer con la isla lo que él quisiera.
Díaz Canel criticó duramente esas afirmaciones, lamentando que se amenace a diario a su país y aseguró que cualquier intervención se encontraría con una “resistencia inexpugnable”.
