El régimen venezolano enfrenta cargos de narcotráfico y corrupción tras rechazo a petición de archivar la investigación
El juez federal Alvin Hellerstein descartó la solicitud de los abogados de Nicolás Maduro y Cilia Flores, para desestimar el proceso judicial en su contra en Nueva York, informó este jueves, el diario El Nacional.
El dictador venezolano y su esposa, ambos capturados en Caracas el pasado 3 de enero y trasladados a Estados Unidos, enfrentan acusaciones de narcotráfico, corrupción y posesión de armas de guerra.
Maduro ingresó a la sala con una sonrisa, saludando a su equipo legal, aunque lucía más delgado y serio que en su primera audiencia en enero. Flores, por su parte, fue descrita por la defensa como delicada de salud y pendiente de un ecocardiograma.
Pese a los argumentos de sus abogados, el magistrado fue claro: “No voy a desestimar el caso”, aunque aún debe formalizar su decisión por escrito.

La defensa había solicitado la desestimación tras denunciar que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) les negó la licencia para pagar honorarios legales con fondos del régimen venezolano, bloqueados por sanciones estadunidenses. El fiscal adjunto Kyle Wirshba sostuvo que permitir el acceso a esos recursos “socavaría las sanciones” y recordó que Maduro y Flores “saquearon la riqueza de Venezuela”.
El dictador enfrenta cuatro cargos, entre ellos conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y poseer armas de alto poder destructivo. Flores, por su parte, está acusada de conspiración para importar cocaína y posesión de armas.
En su primera comparecencia, Maduro se declaró “no culpable” y se definió como “prisionero de guerra”. El caso, que mantiene en vilo al régimen venezolano, se perfila como uno de los procesos más relevantes en la ofensiva judicial de Estados Unidos contra figuras del chavismo.
