Las prohibiciones de Semana Santa son apenas una parte muy pequeña de la persecución sostenida por la dictadura de Ortega y Murillo contra la iglesia católica
El régimen de Daniel Ortega en Nicaragua prohibió por tercer año consecutivo las procesiones de Semana Santa en la vía pública para el 2026, informó el diario El Nacional.
Bajo un fuerte despliegue policial y denuncias de asedio, miles de actividades religiosas tradicionales han sido canceladas en lo que se denomina un estado de “templo por cárcel”.
La medida afecta celebraciones tradicionales de Semana Santa como viacrucis y recorridos religiosos.
Sin embargo, la Policía Nacional no solo notifica las restricciones, sino que también vigila directamente los templos para evitar concentraciones. Para ello, se prevé el despliegue de entre 13,000 y 14,000 agentes en zonas cercanas a las iglesias.
El impacto ha sido mayor en regiones como Matagalpa, donde parte del clero ha salido del país en medio del contexto actual.

Las prohibiciones de Semana Santa son apenas una parte muy pequeña de la persecución sostenida por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo desde el 2018 contra la iglesia católica en Nicaragua.
“La Semana Santa de este 2026 se va a vivir con las mismas condiciones en que se han celebrado las anteriores: bajo amenaza, bajo asedio y bajo vigilancia completa en cada una de las actividades religiosas. Pero, además, en estos últimos días, la Policía se ha puesto más incisiva con los sacerdotes. Les pide más información”, expresó la abogada nicaragüense Martha Patricia Molina, quien monitorea la represión religiosa en Nicaragua, según reseñó Innfobae.
“Por ejemplo, les pregunta cuántas personas asisten a una procesión. El cura, obviamente, en ese momento no está con el tiempo ni con la posibilidad de ponerse a contar uno por uno a los fieles. Entonces tiene que dar una cifra al tanteo”, relata la abogada.
Molina señala que ese nivel de detalle no era igual en las semanas santas previas. “Sí llegaba la Policía, sí asediaba, sí tomaba fotos, sí grababa videos, como también lo hace ahora. Pero no pedía de forma tan exhaustiva ese tipo de información. Ahora sí”.
Según datos recabados por la abogada, entre el 2019 y julio del 2025, la Policía Nacional prohibió 16,564 procesiones y actividades religiosas, y que desde el 2023 las prohibiciones pasaron de ser selectivas a masivas, obligando a la Iglesia a recluir su vida litúrgica “a lo interno de cada templo”.
