,

Perú acude a las urnas con Keiko Fujimori como favorita en los sondeos

Perú acude a las urnas con Keiko Fujimori como favorita en los sondeos
Un elector vota durante los comicios parlamentarios y presidenciales peruanos de este domingo EFE/ Toni Albir

Los peruanos votan este domingo divididos entre el anhelo de seguridad y la desconfianza hacia una clase política en crisis

Entre los años 1990 y 2000, el Perú fue gobernado por Alberto Fujimori, autócrata que disolvió en su momento el Congreso para gobernar por decreto. Populista de derechas, pero también un reformador que recuperó una economía devastada y que logró acabar con el grupo terrorista armado de extrema izquierda Sendero Luminoso. Su recuerdo polariza a la sociedad peruana y hoy es su hija, Keiko Fujimori, quien intentará, por cuarta vez, llegar a la presidencia del Perú. La candidata capitaliza esa porción que añora una década -a pesar de mostrar una corrupción evidente- con luces y resultados positivos que hoy parecen improbables en el país inca; por ejemplo, una mayor seguridad ciudadana, con un Estado dispuesto a aplicar mano dura a la delincuencia, informó el diario La Razón.

A pocas horas de la primera vuelta presidencial, que se celebrará este domingo 12 de abril, la candidata de derechas mantiene el primer lugar de preferencias, con una ventaja considerable por encima de otros 34 candidatos que la acompañarán en la boleta. Su intención de voto oscila en el 15%, según la mayoría de las encuestas.

Le siguen candidatos que registran entre el 5% y el 8%: concretamente, el comediante y outsider Carlos Álvarez; el exalcalde de Lima y candidato de derechas conservador Rafael López Aliaga; el líder de extrema izquierda Roberto Sánchez, quien puede mantener un voto oculto en las zonas rurales; y, con no pocas posibilidades, el octogenario Ricardo Belmont, con un estilo de comunicación directo y usuario astuto de las redes sociales. Todo parece indicar que uno de esos candidatos acompañará a Keiko Fujimori a la segunda vuelta, que se celebrará en el mes de junio.

Imagen panorámica del gran centro de votación habilitado para elecciones parlamentarias y presidenciales peruanas de este domingo. EFE/Zipi Aragón

La postulación a la presidencia de 35 candidaturas explica los porcentajes tan bajos y una elección con el voto tan pulverizado. En ese marco, la atomización del voto refleja un clima social de desafección política en estado crónico. La multiplicación de candidaturas consigue abrirse camino en la medida en que el propio elector demuestra una mezcla de apatía y desesperanza, fórmula ideal para una ciudadanía volátil e indecisa. En este sentido, está claro que la nueva administración que asuma a partir de julio lo hará sobre una arena política movediza.”

Sobre este punto, la consultora política e investigadora en la Universidad de Navarra, Carmen Beatriz Fernández, afirma: “Cuando una primera vuelta reúne quince, veinte o más candidaturas, y no existen partidos sólidos ni clivajes ideológicos estables, los procesos de información política se erosionan. No hay encuestas que logren anticipar con claridad los escenarios, los medios no pueden cubrir de manera equilibrada a todos los actores, y el votante carece de herramientas para evaluar propuestas con mínima profundidad”. En ese marco, existe una alta probabilidad de que predomine un voto decidido horas antes de la elección, en especial, en ese pelotón que pelea por el segundo puesto; un voto producto de una pseudo reflexión orientada al castigo y no a la confianza.

En esta carrera intrigante, la única que logra mínimamente sobresalir es Fujimori. Su potabilidad, mínima pero suficiente para esta primera vuelta. Su figura polariza y, precisamente en el contexto de inestabilidad, fragmentación y poca claridad, la presencia de un apellido que en sí mismo tiene notoriedad resulta una ventaja para capitalizar.

El Perú ha tenido 10 presidentes en los últimos 10 años. La anhelada estabilidad política y fortaleza del liderazgo consiguen una nueva oportunidad con esta elección. El próximo gobierno tendrá que mostrar resultados inmediatos si quiere sobrevivir, pero, sobre todo, tendrá que abocarse a mantener alianzas clave en el Congreso que alejen cualquier posibilidad de traiciones y divisiones. Ambos males se han convertido en armas poderosas para la destitución recurrente de los presidentes. En esta elección también se elegirá al Senado y a la Cámara de Diputados entre más de 10,000 postulantes.

Probablemente, Keiko Fujimori terminará ganando en primera vuelta, no tanto por ser una opción fuerte, sino por ser la menos débil entre sus frágiles pares.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *