El mandatario estadounidense aseguró que “las cosas van muy bien” y que “pronto” podría tener lugar una segunda ronda de negociaciones con la República Islámica
En medio de la tregua entre Israel y el Líbano establecida este jueves, Irán anunció la reapertura total del Estrecho de Ormuz para el tránsito de buques comerciales, un movimiento que introduce una señal de distensión en un conflicto aún abierto, informó el diario La Nación.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró la medida, aunque dejó en claro que el bloqueo naval estadounidense sobre barcos y puertos iraníes seguirá vigente hasta que la negociación con Teherán “esté completa al 100%”. Sin embargo, el mandatario aseguró más tarde que ya no quedan “puntos conflictivos” para lograr un acuerdo con la república islámica. “Estamos muy cerca”, sentenció.
“Parece que va a ser algo muy bueno para todos. Y estamos muy cerca de cerrar un acuerdo”, afirmó Donald Trump en una breve conversación telefónica con la agencia AFP desde Las Vegas. “El estrecho va a estar abierto; de hecho, ya lo está. Y las cosas van muy bien”, añadió.
Consultado sobre las cuestiones pendientes para sellar un entendimiento definitivo con Irán que permita poner fin a la guerra, el mandatario respondió:
“Ningún punto conflictivo, en absoluto”. Al ser interrogado sobre por qué aún no formaliza el anuncio -tras una serie de mensajes optimistas en su red Truth Social-, explicó que prefiere contar con un documento firmado. “Yo no procedo de esa manera; lo quiero por escrito”, esgrimió el presidente republicano.

Antes, Trump había celebrado en su red social un “gran y brillante día para el mundo”, luego de que Irán declarase que el estrecho de Ormuz, clave para el transporte de hidrocarburos, estará “totalmente abierto” mientras dure la tregua en Medio Oriente.
“De acuerdo con el alto el fuego en Líbano, el paso para todos los buques comerciales a través del Estrecho de Ormuz se declara completamente abierto durante el resto del período de alto el fuego, en la ruta coordinada ya anunciada por la Organización de Puertos y Asuntos Marítimos de la República Islámica de Irán”, indicó el canciller iraní, Abbas Araghchi, en la red social X.
Poco después, un oficial militar iraní aportó detalles operativos: Los buques comerciales podrán transitar por una ruta determinada y con autorización de la Guardia Revolucionaria, según informó la televisión estatal.
El anuncio fue rápidamente capitalizado por Trump. “Irán acaba de anunciar que el estrecho está completamente abierto y listo para el paso libre. ¡Gracias!”, escribió. Más tarde, incluso aseguró que Teherán se comprometió a no volver a cerrar la vía “nunca más”. “No volverá a ser utilizado como arma contra el mundo”, añadió.
En una seguidilla de mensajes, el mandatario fue más allá y atribuyó a la intervención estadounidense avances concretos en el terreno. “Irán, con la ayuda de Estados Unidos, ha retirado o está retirando todas las minas marítimas. ¡Gracias!”, escribió.
También agradeció el respaldo de aliados regionales: “Gracias a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar por su gran valentía y ayuda”.
Aun así, el mandatario introdujo un matiz clave: el levantamiento del paso no implica el fin de la presión estadounidense. “El estrecho de Ormuz está completamente abierto y listo para el comercio y el tránsito libre, pero el bloqueo naval se mantendrá en pleno vigor en lo que respecta a Irán, hasta que nuestra transacción se complete al 100%”, advirtió en otro mensaje.
En la misma línea, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que ningún buque logró eludir el control naval durante el bloqueo, y que 19 embarcaciones acataron la orden de regresar a Irán, lo que refuerza la idea de que la presión militar continúa pese a los gestos de distensión.
Por su parte, Arsenio Domínguez, secretario general de la Organización Marítima Internacional de la ONU, afirmó que su organismo está “verificando actualmente el reciente anuncio sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, en cuanto a su cumplimiento con la libertad de navegación para todos los buques mercantes y el tránsito seguro mediante el esquema de separación de tráfico establecido por la OMI”.
En ese contexto, la reapertura del estrecho aparece como un gesto calculado de Teherán en un momento clave de las negociaciones. A pocos días del vencimiento de la tregua, la medida es interpretada como una señal positiva hacia un eventual acuerdo marco que ponga fin al conflicto. Previo a las declaraciones de Trump. desde la Casa Blanca, habían dejado trascender que las conversaciones directas podrían retomarse en las próximas horas en una nueva ronda de negociaciones en Pakistán, con posible participación del propio presidente estadounidense.
De hecho, Trump destacó nuevamente el viernes el rol de Pakistán en el proceso diplomático: “Gracias a Pakistán y a su gran primer ministro y mariscal de campo, dos personas fantásticas”.
Impacto en los mercados
El anuncio tuvo un efecto inmediato en los mercados globales. El precio del crudo registró una fuerte caída cercana al 10% tras conocerse la reapertura del estrecho, una de las principales arterias del comercio energético mundial.
El barril pasó a cotizar en torno a los $86, luego de haber superado los 90 en las horas previas. En paralelo, los futuros del West Texas Intermediate cayeron $8.87 -un 9,4%- hasta ubicarse en $85.82 por barril.
La reacción confirma la sensibilidad de los mercados a cualquier señal de escalada o distensión en la región. “Los precios reaccionan con gran rapidez a este tipo de noticias”, explicó Giovanni Staunovo, analista de UBS, en referencia a las expectativas de un posible acuerdo cercano.
En la misma línea, Wall Street abrió al alza: el Nasdaq y el S&P 500 extendieron su racha positiva con subas del 0,91% y 0,61%, respectivamente, mientras que el Dow Jones avanzó un 1,04%.
Desde el inicio del bloqueo del estrecho, hace poco más de un mes, el precio del crudo había acumulado un alza superior al 50%. La reapertura, en ese sentido, no solo reordena el tablero geopolítico, sino que también introduce un alivio inmediato en los mercados energéticos.
