Un medio de investigación independiente saca a la luz este informe que retrata a un líder del Kremlin que desconfía de su propia sombra y que toma medidas extremas
Complots en su contra, planes para asesinarlo o un golpe de Estado; todo esto teme el dictador Vladimir Putin cada vez con más intensidad, según un informe de un servicio de inteligencia europeo filtrado por el medio de investigación independiente iStories y del que se han hecho eco otros como CNN y “Financial Times”, aunque los expertos en seguridad rusa advierten de que, aunque la preocupación por la seguridad en las altas esferas rusas puede ser una clara realidad, hay que leer esta documentación con cautela ya que podría tratarse de una estrategia de desestabilización psicológica contra el Kremlin, informó el diario La Razón.
Según se detalla en el informe, el dictador de Rusia se muestra cada vez más aislado del mundo exterior y extremadamente cauteloso con su círculo cercano.
No permite que nadie lleve encima un teléfono con conexión a internet en su presencia y las personas de su entorno no tiene permiso para desplazarse en transporte público, pudiendo utilizar solo los vehículos que pone a su disposición el Servicio Federal de Protección de Rusia (FSO).
Según el documento filtrado, también habrían sido pinchados los teléfonos de todos los cocineros, fotógrafos y guardaespaldas que trabajan en el entorno presidencial.
El informe retrata, aseguran en iStories, a un Putin aislado cada vez más tiempo en búnkeres. También se afirma que el líder del Kremlin no ha visitado ninguna instalación militar desde principios de año.
Añade que la muerte del teniente general Fanil Sarvarov, asesinado en la explosión de su coche en pleno centro de Moscú en diciembre del 2025, llevó a Putin a tomar medidas inmediatas, encargando al FSO la protección personal de una decena de generales y otros oficiales del ejército.
En cuanto a un posible golpe de Estado, en iStories se asegura que el informe señala a Seguei Shoigú, el antiguo ministro de Defensa y amigo de toda la vida de Putin, como la persona que estaría en el punto de mira del Kremlin por ser alguien que busca “desestabilizar” el poder.
Mientras es ofrecido este retrato de un Putin que desconfía de su sombra, Rusia no cesa en su ofensiva contra. Esta semana Kiev y el Kremlin continuaron intercambiando ataques de largo alcance con drones y misilesa pesar de la oferta de Volodimir Zelenski de iniciar un alto el fuego antes del 9 de mayo, fecha elegida inicialmente por Rusia debido a sus planes de celebrar un desfile conmemorativo de la victoria sobre los nazis en la Segunda Guerra Mundial.
El presidente ucraniano calificó de “cinismo absoluto” que Rusia pidiera una breve tregua “para celebraciones propagandísticas” y, al mismo tiempo, continuara lanzando ataques con misiles y drones.
