El presidente José Raúl Mulino aseguró que las familias que perdieron sus viviendas recibirán albergue temporal, asistencia humanitaria y acompañamiento mientras se define una solución habitacional permanente
El Gobierno Nacional inició la atención integral de las 22 familias que resultaron damnificadas tras el incendio que consumió varias viviendas en el corregimiento de San Felipe, en el distrito de Panamá.
El presidente José Raúl Mulino informó que las personas afectadas recibirán albergue temporal y ayuda humanitaria inmediata, mientras las instituciones del Estado avanzan en la evaluación de los daños y buscan alternativas para su reubicación.
Según explicó el mandatario, equipos del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot), el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) trabajan de manera coordinada para brindar asistencia a las familias, incluyendo alojamiento, alimentación y apoyo social.
Las autoridades también realizan inspecciones técnicas en el área afectada para determinar el estado de las estructuras y establecer las acciones que permitan ofrecer una solución habitacional segura a los damnificados.
El incendio, registrado en uno de los sectores más antiguos de la capital, provocó la pérdida total de varias viviendas y obligó a evacuar a decenas de personas. Aunque los daños materiales fueron significativos, las autoridades continúan verificando el balance final del siniestro.
El Gobierno reiteró su compromiso de acompañar a las familias durante todo el proceso de recuperación y aseguró que ninguna de ellas quedará desatendida mientras se concreta una respuesta definitiva a la emergencia.
