El presidente brasileño y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, alimentó este martes en la recta final de la campaña una noticia falsa sobre un supuesto anticatolicismo de su rival Flávio Bolsonaro
A cinco días de la primera vuelta de los comicios, Lula se comprometió durante un acto en la ciudad de Fortaleza a mantener la Virgen de Aparecida como santa patrona de Brasil, frente a los rumores de que Bolsonaro quiere quitarle ese título, algo que él mismo ha desmentido.
“Mientras yo sea presidente, la Virgen de Aparecida será la patrona; quien no quiera que se cambie de país”, declaró, ante los aplausos de cientos de seguidores.
Asimismo, el presidente, quien es católico, aseguró que respeta “todas las religiones”, desde las corrientes evangélicas hasta las de matriz africana.

El rumor sobre la Virgen de Aparecida ha sacudido la recta final de la campaña y ha puesto contra las cuerdas a Bolsonaro, quien acusó al Partido de los Trabajadores de Lula de difundirlo en redes sociales para ensuciar su imagen.
En un intento por contener el desgaste, el candidato ultraderechista apareció ayer en un mitin con una réplica de la virgen y, durante una entrevista posterior con un pódcast religioso, afirmó que la noticias falsa había sido una “cuchillada”, en un paralelismo con la puñalada que recibió su padre, Jair Bolsonaro, en 2018.
Bolsonaro, quien es evangélico, solicitó la retirada de estas publicaciones ante el Tribunal Superior Electoral y la Corte Suprema, que accedieron a la petición.
Una parte de las iglesias evangélicas se muestra crítica con el culto que promueve el catolicismo a los santos, incluido el de la Virgen de Aparecida, muy reverenciada en Brasil.
Alrededor de la mitad de los brasileños se declara católico, pero el número de evangélicos ha crecido mucho en los últimos años hasta representar un tercio de la población.
Las encuestas muestran que una mayoría de católicos prefiere a Lula, mientras que los evangélicos tienden a votar por Bolsonaro.
