La donación incluye medicamentos, colchones, alimentos e insumos esenciales para las familias afectadas en Herrera, Los Santos y Veraguas. Expertos venezolanos también colaboran en las evaluaciones de infraestructuras junto con técnicos panameños y estadounidenses
Panamá recibió 40 toneladas de ayuda humanitaria procedentes de Venezuela para atender a las familias afectadas por los sismos que han golpeado distintas comunidades del país, informó el ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo.
La asistencia incluye medicamentos, colchones, alimentos y otros insumos básicos destinados a las provincias de Herrera, Los Santos y Veraguas, donde numerosas familias enfrentan las consecuencias de la emergencia.
La carga fue recibida en el área de carga del Aeropuerto Internacional de Tocumen, en un acto al que asistieron el vicecanciller Carlos Hoyos, representantes del Despacho de la Primera Dama y autoridades del Ministerio de Salud (Minsa), junto con integrantes de los equipos responsables de coordinar la respuesta humanitaria.

La ayuda debe llegar a las comunidades afectadas
De acuerdo con la información oficial, se tenía previsto trasladar los suministros hacia las provincias afectadas entre la noche del miércoles y el jueves, para iniciar su distribución entre las familias que requieren asistencia.
El desafío ahora es garantizar que los insumos lleguen oportunamente a las comunidades con mayores necesidades y que su distribución responda a las prioridades identificadas por los equipos de atención.
La ayuda material representa un respaldo para las familias damnificadas, especialmente aquellas que necesitan recuperar condiciones básicas de alojamiento, alimentación y acceso a medicamentos.

Expertos apoyan las evaluaciones de infraestructuras
La cooperación venezolana no se limita a la entrega de suministros. Profesionales de ese país también se incorporaron a las labores técnicas para evaluar las estructuras afectadas y apoyar la organización de la respuesta ante la emergencia.
Según el ministro Boyd Galindo, estos especialistas trabajan junto con técnicos del Minsa, la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) y el Comando Sur de Estados Unidos para determinar las condiciones de seguridad de las infraestructuras inspeccionadas.
Estas evaluaciones son fundamentales para establecer si los edificios pueden utilizarse de forma segura y evitar que las personas ingresen a instalaciones que todavía representen un riesgo.
El titular de Salud pidió a la población confiar en los criterios técnicos antes de regresar a inmuebles afectados o ingresar a instalaciones cuya seguridad aún no haya sido confirmada.

Costa Rica también se suma a la respuesta
Boyd Galindo reconoció además el apoyo de Costa Rica, que ha enviado profesionales de la salud y hospitales de campaña para reforzar la atención en las zonas impactadas por los sismos.
La participación de ambos países refleja la dimensión regional de la asistencia desplegada para atender las consecuencias de la emergencia y apoyar a las instituciones panameñas.
El reto: convertir la cooperación en soluciones
Las 40 toneladas de suministros amplían los recursos disponibles para atender a los damnificados. Sin embargo, el impacto de esta ayuda dependerá de la rapidez de su distribución, la identificación de las familias prioritarias y la continuidad de la asistencia mientras avanzan las evaluaciones y la recuperación.
También será importante mantener información pública sobre el destino de los insumos, las comunidades beneficiadas y los resultados de las inspecciones estructurales.
En una emergencia, la solidaridad internacional es un respaldo importante, pero su alcance se mide finalmente por la capacidad de transformar los recursos recibidos en asistencia efectiva para quienes más lo necesitan.
