La fotógrafa estadounidense del Washington Post Heidi Levine, además de dos palestinos, fueron ingresados este viernes en el hospital tras ser brutalmente atacados por colonos israelíes en los olivares del pueblo de Abu Falah, cerca de Ramala
“(Lavine) llevaba puesto un chaleco protector claramente identificado con la palabra «PRENSA» tanto en la parte delantera como en la trasera, fue derribada al suelo, golpeada repetidamente con patadas y despojada de sus cámaras y su teléfono”, detalla The Washington Post en una noticia sobre el asalto.
La veterana fotógrafa se encuentra en un hospital de Ramala, Cisjordania ocupada.
Esta mañana, decenas de colonos vestidos de negro, en un ataque coordinado, descendieron desde un asentamiento ilegal cercano a Abu Falah, y comenzaron a lanzar piedras mediante hondas y a quemar olivares de los palestinos, además de perseguir a un grupo de periodistas, según el diario, localizados “a unos 80 metros del lugar de los hechos”.

En un comunicado, la Media Luna Roja Palestina confirmó a su vez el traslado al hospital de una mujer de 63 años y un hombre de 40 tras el ataque, que no es el único que tuvo lugar este viernes contra recolectores palestinos en Cisjordania ocupada.
De forma paralela, una veintena de colonos sobre las 7.45 horas de la mañana irrumpieron en las tierras de Turmusaya, localidad palestina también cerca de Ramala, impidiendo a dos familias palestinas cosechar sus olivas, detalló a EFE por teléfono Yaser Alkam, portavoz de la municipalidad, quien confirmó que los agresores hirieron de gravedad a dos vecinos y quemaron tres coches.
“Los colonos los atacaron, llevaban consigo bidones de combustible, golpearon a las personas y prendieron fuego a los vehículos. El Ejército (israelí) llegó media hora más tarde cuando la situación se había calmado y ordenó a todos que se marcharan”, relata a EFE esta fuente.
Uno de los heridos es un palestino con doble nacionalidad norteamericana, al igual que el 80 % de los residentes de este pueblo palestinos de clase alta.
En un vídeo compartido por la municipalidad con EFE, se ve al hombre palestino con la camiseta ensangrentada con visibles brechas en la cabeza, además de heridas en la pierna causadas por un “palo con clavos”.
Este tipo de ataques de colonos, en muchas ocasiones con el respaldo o la inacción del Ejército israelí, se están produciendo a diario en los olivares palestinos de Cisjordania, en la que activistas y agricultores creen que será una recolecta de la aceituna de las más violentas.
