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Protocolos de bioseguridad, claves para la continuidad operacional en la cadena logística

Protocolos de bioseguridad, claves para la continuidad operacional en la cadena logística
El transbordo de contenedores es el segundo negocio marítimo más importante del país, después del tránsito de buques por el Canal de Panamá. Foto/Archivo.

Medidas sanitarias implementadas en el encadenamiento logístico ha permitido el movimiento seguro de mercancías.

Los protocolos de bioseguridad en el engranaje logístico han recobrado importancia en la sostenibilidad de la industria, con la llegada del Covid-19. 

Ante una situación inédita y un panorama incierto, los diversos sectores de la cadena logística han trabajado en conjunto con el sector público para garantizar el movimiento seguro de mercancías y evitar el desabastecimiento. 

Desde el inicio de la pandemia, a través del Ministerio de Salud y otras entidades de Gobierno, se divulgaron los principales requerimientos sanitarios que debían ponerse en marcha en todos los sectores del encadenamiento para una operación segura. 

En el campo terrestre, el marítimo y aéreo, estas medidas de higiene y seguridad sanitaria han jugado un rol preponderante y la operación no se ha detenido. A pesar que el golpe de la pandemia ha sido duro. 

En el sector portuario, desde que se declaró el Estado de Emergencia, se pusieron en marcha estrictas medidas de seguridad sanitaria que van desde el lavado frecuente de las manos, hasta la restricción de los embarques y desembarques en navíos procedentes del exterior. 

Otras medidas que se adoptaron para garantizar la seguridad de los trabajadores y de la industria, fue la toma de temperatura al ingreso al área laboral, el uso obligatorio de mascarillas y guantes, la dispensación de gel alcoholado, líneas de distanciamiento y el acogimiento al teletrabajo, en las áreas no esenciales para la operación. 

La Autoridad Marítima de Panamá (AMP), ha sido la encargada de velar por el cumplimiento de las normas sanitarias y ha realizado inspecciones hasta tres veces por semana en las diversas terminales. Estas medidas de bioseguridad y protocolos de sanidad marítima se mantienen en todos los puertos, confirmó Noriel Araúz, ministro de Asuntos Marítimos y administrador de la AMP. 

Araúz indicó que se han implementado acciones que van de la mano con los protocolos de seguridad para evitar la aglomeración y es el apalancamiento en la tecnología, lo cual ha permitido pagos electrónicos, tmites en línea, firmas electrónicas, entre otras, con el fin de proteger al personal. 

En el sector aéreo, el panorama ha sido similar y las operaciones de movimiento de carga no han cesado. Terminales aéreas se han mantenido en constante movilización de la carga, en su mayoría insumos médicos y alimentos.  

A medida que avanza la pandemia, poco a poco han ido reforzando los controles sanitarios. Por ejemplo, el Aeropuerto Internacional de Tocumen ahora cuenta con un moderno sistema para la medición de temperatura, al ingresar al recinto aéreo. 

Según Raffoul Arab, gerente de la terminal aérea panameña, se trata de cámaras termográficas, diseñadas para detectar la temperatura de la superficie de la piel elevada con alta precisión en tiempo real. 

Con la nueva normalidad, afirma, se trabaja en las adecuaciones de las medidas de bioseguridad para quienes utilizarán esta terminal aérea. El funcionario informa que se realiza señalización para el distanciamiento físico, cambios en la sala de espera y se deberá utilizar con frecuencia gel alcoholado. 

El campo terrestre, es quizás, el sector que más desafíos ha enfrentado para la movilización de las mercancías. Las restricciones adoptadas para la movilidad en el territorio nacional ha dificultado en gran medida la operación. 

No obstante, más allá de esas aristas, y con una baja del 60% en el negocio, el transporte de carga ha seguido con la operación, cumpliendo con todos los protocolos de bioseguridad emanados por el MINSA y supervisados por la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre, sostuvo en una conversación reciente el presidente de la Asociación  de Transportistas de Carga de Panamá (Atracapa), Julio Solís. 

La batalla más reciente que libran es por las fuertes restricciones interpuestas por Costa Rica para la circulación en su territorio.  A pesar de lograr un acuerdo, algunos transportistas destacan que las limitaciones dificultan la operación y por ende contribuye a la baja en el negocio. 

Por el momento, y luego de diez días de paralización, los transportistas han accedido a reabrir las fronteras, aún reaceos en los consensos alcanzados por los gobiernos de ambas naciones.

En medio de los desafíos que ha representado la pandemia, la robustez del sector logístico panameño ha permitido el abastecimiento permanente de la cadena de suministro, vital en la subsistencia de los ciudadanos en medio de la grave crisis sanitaria. 

“En esta pandemia hemos tenido un buen supplier de alimentos, no ha existido escasez”, confirmó el viceministro de Comercio e Industrias, Juan Carlos Sosa, en un reciente foro virtual realizado por el Consejo Empresarial Logístico. 

En el escenario de la nueva normalidad, Domingo Latorraca, socio consultor de Deloitte, asegura que entre los principales retos del sector logístico están la implementación de las medidas y protocolos de salud necesarios, que permitan que el negocio siga operando con eficiencia. 

Además, afirma que se debe ejecutar un plan de logística muy bien estructurado, que permita llegar a todos los integrantes de la cadena logística. 

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