Son pocas las esperanzas de encontrar supervivientes entre la devastación, una semana después del terremoto de magnitud 7,7
Los equipos de rescate continúan trabajando, con pocas esperanzas ya de encontrar supervivientes entre la devastación, cuando este viernes se cumple una semana del terremoto de magnitud 7,7 en Birmania y se contabilizan más de 3,100 muertos, 17 millones de afectados y 21,000 viviendas destruidas o dañadas, informa la agencia EFE.
El temblor golpeó el viernes a las 12:50 hora local a 10 kilómetros de profundidad en la región de Sagaing, en el centro-norte del país, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que registra la actividad sísmica en todo el mundo.
El epicentro se localizó unos 17 kilómetros al noroeste de Mandalay, la segunda ciudad de Birmania, y a 14 kilómetros de la ciudad de Sagaing.

Unos 10 minutos más tarde, otro seísmo de magnitud 6,7 sacudió a 10 kilómetros de profundidad con el epicentro 19 kilómetros al sur de Sagaing.
Desde entonces, se han producido al menos 300 réplicas, incluidas 10 de magnitudes entre 5 y 5,9, de acuerdo con el Departamento de Meteorología tailandés.
El sismo ha causado en Birmania 3,145 muertos, 4,589 heridos y 221 desaparecidos, según los últimos datos ofrecidos por la junta militar que tomó el poder en el golpe de Estado del 2021.
Además, hay unos 17 millones de personas afectadas, incluidos 9 millones especialmente damnificados cerca del epicentro, en 57 municipalidades, de acuerdo con la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, siglas en inglés).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta de que los supervivientes se enfrentan a un alto riesgo de brotes de cólera, una enfermedad bacteriológica causada por deficientes sistemas de saneamiento y falta de agua potable.

Al menos 1,485 rescatistas de 15 países -China, India, Rusia, Singapur, Tailandia, Vietnam, Malasia, Emiratos Árabes Unidos, Laos, Bielorrusia, Turquía, Bután, Filipinas, Bangladés e Indonesia- se han desplegado en las zonas afectadas por el terremoto.
Los pedidos de ayuda internacional por parte de una decena de organizaciones humanitarias para apoyar a las víctimas del seísmo superan los $160 millones.
El impacto del seísmo se sintió a miles de kilómetros en países como Tailandia, China e India.
En Bangkok, situado unos 1,.000 kilómetros al sureste del epicentro, murieron 22 personas, incluidas 15 en un edificio en obras que se derrumbó con unos 300 trabajadores.
Las autoridades tienen pocas esperanzas de encontrar con vida a los 79 desaparecidos que continúan bajo los escombros.