El contrato millonario, que gestionaba la Archidiócesis de Miami, se remontaba a la época de la primera llegada de inmigrantes cubanos a Florida
El gobierno del presidente Donald Trump canceló un contrato millonario con una organización benéfica de la Iglesia Católica en Miami dedicada a albergar y cuidar a niños migrantes que ingresan solos a los Estados Unidos, con lo que pone fin a una relación de décadas, informó la agencia EFE.
La Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR), una agencia del del Departamento federal de Salud y Servicios Humanos (HHS), canceló el contrato con la oficina de Catholic Charities en Miami, que se remontaba a la llegada de los primeros exiliados cubanos al sur de Florida.
El arzobispo Thomas Wenski, de la Arquidiócesis de Miami reconoció en una nota publicada por el Miami Herald, que el gobierno de los Estados Unidos “ha decidido abruptamente poner fin a más de 60 años de relación” con Catholic Charities.
“Los servicios de la Arquidiócesis de Miami para menores no acompañados han sido reconocidos por su excelencia y han servido como modelo para otras agencias en todo el país. Sin embargo han sido despojados de su financiación y se verán obligados a cerrar en un plazo de tres meses”, añadió el arzobispo.

El cierre del contrato se da justo en medio de tensiones entre el gobierno de Trump y el papa León XIV y la comunidad católica de Estados Unidos.
El domingo pasado Trump aseguró que el pontífice es un hombre “débil contra el crimen” y “terrible en política exterior”, aludiendo a sus críticas sobre Irán y Venezuela.
En un largo mensaje en su red Truth Social, el mandatario instó al pontífice a “concentrarse en ser un gran papa, no un político”, porque, aseguró, “está perjudicando a la iglesia católica”.
Tras estas declaraciones Trump publicó en la noche del domingo una imagen creada por Inteligencia Artificial en la que se muestra encarnando a la figura de Jesucristo y aparentemente sanando a un enfermo postrado en una cama.
En respuesta al republicano, León XIV dijo que “no tiene miedo a la administración Trump” y que “seguirá levantando la voz para construir la paz”.
Aunque sin citar el nombre de Trump, el papa la ha tachado de inaceptable y ha animado a los fieles a “comunicarse” con los congresistas para pedir paz.
