Cole Allen, en el mensaje que dejó escrito: “Ese nivel de incompetencia es de locos: entro con varias armas y nadie considera que sea una amenaza”
El periódico “The New York Post” ha publicado el manifiesto íntegro de Cole Allen, el autor del intento de atentado contra el presidente Donald Trump y altos cargos de su gobierno durante la cena de corresponsales en Washington, informó el diario La Razón.
Allen, detenido por la policía, envió este largo mensaje (1,052 palabras) a sus familiares unos 10 minutos antes del ataque, según el Post, en el que describía sus “reglas de enfrentamiento” para el tiroteo y afirmaba que creía que era su deber atacar a los funcionarios de la administración estadunidense. Por su interés, reproducimos el texto íntegro:
¡Hola a todos!
Es posible que hoy les haya dado una sorpresa a muchos. Permítanme empezar pidiendo disculpas a todos aquellos de cuya confianza abusé.
Pido disculpas a mis padres por decir que tenía una entrevista sin especificar que era para el “Most Wanted” (Los más buscados).
Pido disculpas a mis colegas y alumnos por decir que tenía una emergencia personal (para cuando alguien lea esto, es casi seguro que SÍ necesite ir a urgencias, pero difícilmente se puede decir que no sea una situación provocada por mí mismo).

Pido disculpas a todas las personas con las que viajé, a todos los trabajadores que manipularon mi equipaje y a todas las demás personas del hotel que no eran mi objetivo y a las que puse en peligro simplemente por estar cerca.
Pido disculpas a todos los que fueron maltratados y/o asesinados antes de esto, a todos los que sufrieron antes de que yo pudiera intentar esto, y a todos los que puedan seguir sufriendo después, independientemente de mi éxito o fracaso.
No espero perdón, pero si hubiera visto cualquier otra forma de acercarme tanto, la habría aprovechado. De nuevo, mis más sinceras disculpas.
Pasemos a por qué hice todo esto:
Soy ciudadano de los Estados Unidos de América.
Lo que hacen mis representantes se refleja en mí.
Y ya no estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor manche mis manos con sus crímenes.
(Bueno, para ser totalmente sincero, dejé de estar dispuesto hace mucho tiempo, pero esta es la primera oportunidad real que he tenido de hacer algo al respecto).
Mientras discuto esto, también repasaré mis reglas de combate previstas (probablemente en un formato terrible, pero no soy militar, así que mala suerte).
Funcionarios de la administración (sin incluir al Sr. Patel): son objetivos, priorizados de mayor a menor rango.
Servicio Secreto: son objetivos solo si es necesario, y para ser incapacitados de forma no letal si es posible (es decir, espero que lleven chaleco antibalas porque disparar al centro de masa con escopetas destroza a la gente que no lo lleva).
Seguridad del hotel: no son objetivos si es posible (es decir, a menos que me disparen).
Policía del Capitolio: igual que la seguridad del hotel.
Guardia Nacional: igual que la seguridad del hotel.
Empleados del hotel: no son objetivos en absoluto.
Huéspedes: no son objetivos en absoluto.
Para minimizar las bajas, también usaré perdigones (buckshot) en lugar de balas sólidas (slugs) (menos penetración a través de las paredes).
Aun así, pasaría por encima de casi cualquier persona aquí para llegar a los objetivos si fuera absolutamente necesario (partiendo de la base de que la mayoría de la gente eligió asistir a un discurso de un pedófilo, violador y traidor, y por lo tanto son cómplices), pero realmente espero que no se llegue a eso.
Refutaciones a objeciones:
Objeción 1: Como cristiano, deberías poner la otra mejilla.
Refutación: Poner la otra mejilla es para cuando tú mismo eres el oprimido. Yo no soy la persona violada en un campo de detención. No soy el pescador ejecutado sin juicio. No soy un escolar que ha saltado por los aires, ni un niño hambriento, ni una adolescente maltratada por los muchos criminales de esta administración.
Poner la otra mejilla cuando otra persona es oprimida no es un comportamiento cristiano; es complicidad con los crímenes del opresor.
Objeción 2: Este no es un momento conveniente para que hagas esto.
Refutación: Necesito que quien piense así se tome un par de minutos y se dé cuenta de que el mundo no gira en torno a ellos. ¿Creen que cuando veo a alguien violado, asesinado o maltratado, debería seguir de largo porque sería “inconveniente” para las personas que no son la víctima?
Este fue el mejor momento y la mejor oportunidad de éxito que pude idear.
Objeción 3: No los atrapaste a todos.
Refutación: Por algo hay que empezar.
Objeción 4: Como persona mitad negra y mitad blanca, no deberías ser tú quien haga esto.
Refutación: No veo a nadie más tomando el relevo.
Objeción 5: Dad al César lo que es del César.
Refutación: Los Estados Unidos de América se rigen por la ley, no por una o varias personas. En la medida en que los representantes y jueces no siguen la ley, nadie está obligado a cederles nada que haya sido ordenado ilegalmente.
También me gustaría extender mi agradecimiento a muchísima gente, ya que no es probable que pueda volver a hablar con ellos (a menos que el Servicio Secreto sea asombrosamente incompetente).
Gracias a mi familia, tanto la personal como la de la iglesia, por su amor durante estos 31 años.
Gracias a mis amigos, por su compañía durante muchos años.
Gracias a mis colegas de muchos trabajos, por su positividad y profesionalidad.
Gracias a mis alumnos por su entusiasmo y amor por el aprendizaje.
Gracias a los muchos conocidos que he hecho, en persona y en internet, por las interacciones cortas y las relaciones a largo plazo, por sus perspectivas e inspiración.
Gracias a todos por todo.
Sinceramente,
Cole “coldForce” “Friendly Federal Assassin” Allen
PD: Vale, ahora que ya terminamos con toda la parte sentimental, ¿qué demonios está haciendo el Servicio Secreto? Lo siento, voy a quejarme un poco aquí y a dejar el tono formal.
A ver, yo esperaba cámaras de seguridad en cada esquina, habitaciones de hotel con micrófonos, agentes armados cada 3 metros, detectores de metales por todas partes.
Lo que encontré (¡quién sabe, a lo mejor me están gastando una broma!) es nada.
Ni una maldita seguridad.
Ni en el transporte.
Ni en el hotel.
Ni en el evento.
Lo que noté inmediatamente al entrar en el hotel es la sensación de arrogancia.
Entro con varias armas y ni una sola persona allí considera la posibilidad de que yo pueda ser una amenaza.
La seguridad en el evento está toda afuera, centrada en los manifestantes y en los que van llegando, porque al parecer a nadie se le ocurrió pensar qué pasa si alguien hace el registro (check-in) el día anterior.
En serio, este nivel de incompetencia es de locos, y espero muy sinceramente que se corrija para cuando este país vuelva a tener un liderazgo realmente competente.
Es que, si yo fuera un agente iraní, en lugar de un ciudadano estadounidense, podría haber traído una maldita [ametralladora] Ma Deuce aquí dentro y nadie se habría dado cuenta de nada.
Realmente demencial.
Ah, y por si alguien tiene curiosidad por saber qué se siente al hacer algo así: es horrible. Tengo ganas de vomitar; quiero llorar por todas las cosas que quería hacer y nunca haré, por todas las personas cuya confianza traiciona esto; siento rabia al pensar en todo lo que ha hecho esta administración.
¡No puedo recomendarlo, la verdad! No dejen la escuela, chicos.
