La frágil tregua queda de nuevo en el aire después de que Estados Unidos denunciara ataques iraníes contra buques en el Estrecho de Ormuz
No estaba claro este lunes si el alto el fuego alcanzado hace pocas semanas entre Irán y Estados Unidos seguía en pie. Pocas horas después de que Donald Trump anunciara la operación Proyecto Libertad para guiar de forma segura a los barcos mercantes en el Estrecho de Ormuz, Irán interpretaba el anuncio como una provocación y advertía que cualquier presencia o interferencia estadunidense en el crucial paso petrolero sería considerada una violación de la tregua, informó el diario La Razón.
A partir de ahí, comenzaba una batalla de versiones en la que resultaba complejo entender qué estaba ocurriendo realmente.
A primera hora de la mañana Teherán aseguraba que ninguna embarcación había atravesado Ormuz, pero Washington lo contradecía anunciando que dos barcos comerciales con bandera estadunidense lo habían conseguido. El Comando Central de Estados Unidos, (CENTCOM) informaba de que sus fuerzas estaban “ayudando activamente” a restablecer el tránsito comercial en el crucial estrecho.
Seguía sin estar claro cómo Trump iba a “guiar” a las embarcaciones, porque desde su equipo ya habían dicho que no se trataba de una “escolta” militar.

El objetivo estaba claro, sacar de la zona a alrededor de 2,000 barcos con 20,000 marineros que llevaban un mes varados allí y empezaban a sufrir escasez de alimentos. CENTCOM ya había informado el domingo por la noche de que la misión incluía destructores con misiles guiados, más de 100 aeronaves terrestres y marítimas, y 15,000 integrantes de las fuerzas armadas.
Según Trump, su operación era una “iniciativa” humanitaria que venía motivada por la petición de varios países neutrales.
“Por el bien de Irán, Medio Oriente y Estados Unidos, hemos dicho a estos países que guiaremos sus barcos de manera segura fuera de estas vías marítimas restringidas, para que puedan continuar libre y adecuadamente con sus actividades”, afirmaba a través de una publicación en Truth Social.
Sin embargo, Irán no lo veía igual y el lunes a primera hora anunciaba que “cualquier” interferencia de EE UU en el estrecho sería considerada una violación de la tregua indefinida y explicaba que había desplegado “misiles de crucero y drones de combate” listos para actuar si era necesario.
Con este panorama nada más arrancar la jornada, los enfrentamientos verbales no tardaban en saltar al terreno, y antes de la una de la tarde, Irán lanzaba misiles de crucero, drones y pequeñas embarcaciones contra buques de la Marina de Estados Unidos y contra barcos mercantes que estaban siendo protegidos por fuerzas estadunidenses, esto según la versión estadunidense.
El almirante Bradley Cooper, jefe del Comando Central, afirmaba que las fuerzas estadunidenses habían destruido seis embarcaciones iraníes en el Estrecho de Ormuz mediante helicópteros Apache y SH-60 Seahawk. Poco después, Trump elevaba a siete las lanchas rápidas iraníes derribadas.
Irán, por su parte, mantenía el relato opuesto, asegurando que había alcanzado objetivos estadounidenses y denunciando que Washington estaba tratando de imponer por la fuerza una reapertura del estrecho.
La tensión aumentaba después de que drones iraníes incendiaran un complejo petrolero en Emiratos Árabes Unidos y de que un buque surcoreano resultara afectado como consecuencia de esos ataques. “Irán ha atacado a naciones ajenas al proyecto de movimiento de buques ‘Libertad’, incluyendo un carguero surcoreano. ¡Quizás sea hora de que Corea del Sur se una a la misión!”, proclamaba Trump en un mensaje que pretendía convertir el incidente marítimo en una invitación política a ampliar la coalición.
En una entrevista con Fox News, Trump aseguró que los negociadores iraníes estaban siendo “mucho más maleables” que antes y que veía dos caminos a seguir: “Llegar a un acuerdo de buena fe” o reanudar las operaciones militares contra Irán. El presidente estadounidense volvió al lenguaje amenazante advirtiendo de que las fuerzas iraníes serían “borradas de la faz de la Tierra” si intentaban atacar barcos estadounidenses en el estrecho de Ormuz o en el Golfo Pérsico.
