De momento, se han registrado siete muertes vinculadas con el calor, según las autoridades francesas
Las elevadas temperaturas, muy superiores a lo habitual en mayo, persisten este miércoles en buena parte de Europa y se mantienen las alertas por calor y tormentas en varios países, informó la agencia EFE.
Reino Unido disfruta este miércoles de una tregua, que podría ser temporal, mientras que el centro y el sureste de Europa viven el punto culminante de la ola de calor y esperan una próxima bajada de las temperaturas.
Francia afronta este miércoles un nuevo episodio de calor “sin precedentes” para un mes de mayo, con trece departamentos en alerta naranja (riesgo importante), según las previsiones de Météo-France.
Las temperaturas se situarán entre los 30 y los 35 grados en gran parte del país, aunque podrían alcanzar los 38 grados en la región de Poitou-Charentes, en el Valle del Loira y en la costa mediterránea.

Según los servicios meteorológicos, estos niveles están entre 10 y 15 grados por encima de los valores habituales en mayo.
El calor empieza a deteriorar la calidad del aire, con un aumento de las concentraciones de ozono y niveles elevados de contaminación en grandes ciudades.
En los Alpes y los Pirineos podrían registrarse tormentas térmicas, algunas intensas.
Los servicios meteorológicos esperan que la situación se prolongue al menos hasta el jueves.
De momento, se han registrado siete muertes vinculadas con el calor (cinco ahogados y dos personas que practicaban deporte), según las autoridades francesas, aunque los medios apuntan a otro joven ahogado, que podría ser la octava víctima.
España vive también una nueva jornada de altas temperaturas, lo que ha llevado a varias comunidades autónomas (regiones) a activar avisos por calor.
Se registran temperaturas superiores a los 34 grados de forma generalizada, que podrían llegar a 37 en algunos puntos. De momento, no se vislumbra una vuelta a la normalidad.

10 comunidades autónomas han activado avisos por tormentas o por altas temperaturas, entre ellas el País Vasco (norte del país), que ha situado a la provincia de Vizcaya en nivel naranja (peligro importante).
En nivel amarillo (peligro bajo) por calor se encuentran el resto de las provincias del País Vasco, además de las comunidades de Asturias, Cantabria, Galicia (todas en el norte del país), La Rioja, Navarra, Aragón y Cataluña.
Según los servicios meteorológicos, la situación podría mantenerse hasta “mediados de la próxima semana”.
Las temperaturas seguirán muy altas para la época, entre 5 y 10 grados por encima de lo habitual.
En Portugal, la mayor parte del territorio peninsular se encuentra en nivel de alerta amarillo (el más bajo de tres), en una jornada en la que se esperan máximas de 38 grados, según el Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA).
Varios municipios del distrito de Faro (sur) están en riesgo “máximo” de incendio rural.
En el Reino Unido, el calor se atenúa este miércoles después del récord de ayer, cuando se alcanzaron los 35 grados.
Según la Oficina de Meteorología británica (Met, por sus siglas en inglés), las temperaturas han descendido hoy hasta los 24 grados, aunque podrían repuntar en las próximas horas.
La Met avisa de que el intenso calor volverá el jueves, con temperaturas superiores a los 30 grados, pero todo indica que la ola de calor remitirá este fin de semana, ya que se esperan chubascos.
Al menos seis personas han fallecido por ahogamiento en distintos puntos del Reino Unido y hay una séptima desaparecida.
El centro y el sureste de Europa se acercan este miércoles al punto culminante de una ola de calor inusual, con temperaturas de hasta 36 grados en algunas zonas de los Balcanes.
Se espera que en los próximos días el clima se vuelva más inestable y se moderen los termómetros.
Los servicios meteorológicos prevén que un frente frío atraviese los Balcanes occidentales de noroeste a sureste.
Ante esta situación, el secretario ejecutivo de la ONU para el Cambio Climático, Simon Stiell, ha asegurado que el intenso calor de los últimos días en Europa es “un crudo recordatorio de las crecientes repercusiones de la crisis climática, tanto humanas como económicas”.
