El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, insistió este viernes en que no autorizará el uso de ninguna guarnición o instalación militar para la posesión de “ningún funcionario del poder civil”, en alusión a la ceremonia prevista para el próximo 7 de agosto, cuando asumirá el presidente electo, Abelardo de la Espriella
“No doy permiso a ninguna guarnición o establecimiento militar para que se aliste (…) para ninguna posesión de ningún funcionario del poder civil en Colombia”, afirmó el mandatario durante el acto oficial en el que devolvió la espada del Libertador Simón Bolívar a la Casa Museo Quinta de Bolívar, en el centro de Bogotá.
Petro agregó que “ni el Ejército, ni la Armada, ni la Policía Nacional (…) deben alistar ni una sola silla ni un solo espacio de ninguna instalación militar para posesiones de civiles”, ante el deseo de De la Espriella de asumir el poder frente a los militares en una guarnición en Popayán, capital del convulso departamento del Cauca (suroeste).
El discurso de Petro estuvo precedido por una marcha simbólica de más de un kilómetro desde la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo, hasta el museo, donde entregó la espada y la reivindicó como un emblema de la libertad y de la democracia.

“La espada de Bolívar no puede estar al servicio del fascismo sino de la República, de las libertades y de los derechos”, aseguró Petro, quien además afirmó que el arma “debe estar cuidando la bandera y cuidando la República”.
La polémica por la posesión
Antes de convertirse en presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella prometió que su investidura se realizaría en un batallón militar de Popayán, en un acto con el que busca rendir homenaje a las Fuerzas Militares.
Sin embargo, para que esa promesa se materialice deben surtirse varios procedimientos previstos en la Constitución, que establece que el presidente toma posesión ante el Congreso, por lo que corresponde al Legislativo autorizar el traslado de la ceremonia fuera de su sede tradicional en Bogotá.
El Senado aprobó esta semana, con 55 votos a favor y 32 en contra, que la posesión presidencial se celebre en el departamento del Cauca, aunque dejó pendiente la definición del lugar exacto al levantarse la sesión por falta de cuórum.
La propuesta busca trasladar por primera vez la investidura fuera del capitolio, a uno de los departamentos más golpeados por el conflicto armado y con fuerte presencia de grupos ilegales.
Petro recordó este viernes que seguirá siendo el comandante supremo de las Fuerzas Militares hasta el “último segundo” de su mandato y reiteró que, mientras permanezca en el cargo, no autorizará el uso de instalaciones militares para la investidura.
