LA SILLA DEL CANAL
Ilya Espino ya tomó el timón del Canal. Ahora falta ver si logra navegar entre la sequía, las presiones internacionales y las expectativas de un país que espera que la vía siga produciendo millones. ¿Será capitana de aguas tranquilas o le tocará remar contra corriente?
AGUA QUE NO HAS DE BEBER…
El Canal comienza a sentir la falta de agua y los tránsitos vuelven a estar bajo presión. Aquí nadie quiere que Panamá tenga que escoger entre agua para los panameños o agua para los barcos. ¿Quién tendrá prioridad cuando el grifo empiece a apretar?
LA BILLETERA DE $35 MIL MILLONES
El presupuesto de 2027 ronda los $35 mil millones y ya empieza el desfile de necesidades, proyectos y promesas. Plata hay en el papel; ahora falta saber cuánto terminará realmente donde hace falta y cuánto se evaporará antes de llegar a la calle. ¡Ay, presupuesto, presupuesto!
PANAMÁ CON AGUA… PERO SIN AGUA
Dicen que Panamá es un país bendecido por sus recursos hídricos, pero cientos de miles de panameños siguen esperando que el agua llegue con regularidad a sus casas. Tenemos Canal, lagos y lluvias… pero abrir el grifo sigue siendo un acto de fe para muchos.
LOS JUBILADOS SACAN LA CALCULADORA
Los jubilados vuelven a poner sobre la mesa la pensión mínima de $600. La discusión promete calentarse porque detrás de cada número hay miles de personas tratando de estirar una pensión que muchas veces no llega a fin de mes. La pregunta incómoda: ¿quién le pone precio a la dignidad después de toda una vida trabajando?
EL NIÑO NO VIENE SOLO
El fenómeno de El Niño amenaza con complicarle la vida a Panamá por varios frentes: agua, energía y agricultura. Y mientras algunos miran al cielo esperando lluvia, otros miran los embalses con preocupación. El Concolón recomienda guardar el paraguas… pero también llenar el tanque.
LA ASAMBLEA ENTRE NIÑOS Y COMIDA
La Asamblea mueve fichas con iniciativas sobre adopciones y donación de alimentos. Dos temas sensibles que pueden convertirse en buenas leyes si la política decide ponerse al servicio de la gente. Porque una cosa es legislar y otra muy distinta es hacer que las leyes funcionen cuando salen del papel. El Concolón estará mirando… y anotando.
