La guerra en Ucrania también ha llegado al metro de Moscú, donde los arquitectos han incluido un bajorrelieve dedicado a la conocida como ‘operación militar especial’ lanzada por el Kremlin en febrero de 2022
La estación ‘Bulevar General Kárbishev’, inaugurada el pasado sábado por el presidente ruso, Vladímir Putin, es la última de la nueva línea ‘Rubliobo-Arjánguelskaya’, que se extiende hacia el oeste de Moscú.
El bajorrelieve monocromático y austero, se inscribe en el diseño minimalista de la estación, cuyo nombre en letras grises con un fondo de luces rojas y enmarcado por dos estrellas doradas es el único elemento con colores.
Representa, como un símbolo heráldico, un chaleco antibalas sobre el cual se dispone un fusil Kaláshnikov y otros elementos referentes a la contienda bélica en el país vecino.

Sobre el equipamiento levita un dron, el armamento que no solo ha caracterizado esta guerra sino que ha adquirido un protagonismo de primera línea, cambiando para siempre la táctica militar.
Debajo del chaleco antibalas, el autor anónimo de la obra mostró una plataforma robótica, utilizada en el frente tanto para transportar municiones y pertrechos a las tropas como para evacuar a los soldados heridos en combate.
Otro bajorrelieve muestra una especie de escudo con la inscripción “Especialista honorífico de las Tropas de Ingeniería”, coronado por el águila bicéfala del Imperio ruso, una bandera con las iniciales ‘SVO’ (operación militar especial), y rodeado por imágenes de drones y plataformas robóticas.
Pese a su ascética estética, la estación ha llamado la atención de los curiosos, muchos de los cuales la visitan y toman fotos y vídeos con sus móviles.
Según los sondeos del Centro Levada, un 59 % de los rusos aboga por el cese de las hostilidades y el pronto inicio de negociaciones de paz entre ambos bandos.
