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Panamá recupera capacidad en el Canal, pero la logística terrestre sigue siendo el cuello de botella

Panamá recupera capacidad en el Canal, pero la logística terrestre sigue siendo el cuello de botella
Fotografía que muestra contenedores de carga en el Canal de Panamá este 30 de enero de 2026, en Ciudad de Panamá (Panamá). EFE/ Bienvenido Velasco.

El país aumenta los tránsitos marítimos y recupera calado para los buques Neopanamax, pero expertos advierten que mover la carga dentro del territorio todavía cuesta tiempo y competitividad

Panamá vuelve a ganar oxígeno en uno de sus principales motores económicos. La Autoridad del Canal de Panamá anunció que desde el 15 de octubre aumentará a 10 los tránsitos diarios por las esclusas Neopanamax, llevando la capacidad total del Canal a 33 tránsitos diarios entre las esclusas Neopanamax y Panamax.

Además, el calado máximo autorizado para los buques Neopanamax fue elevado inmediatamente a 49 pies, una señal de que la recuperación de los niveles del lago Gatún está permitiendo flexibilizar algunas de las restricciones que habían condicionado el tránsito de carga.

Pero detrás de la buena noticia marítima aparece una pregunta incómoda para Panamá: ¿de qué sirve mover más carga por el Canal si después cuesta demasiado tiempo trasladarla por tierra?

Un análisis reciente del sector señala que la movilización terrestre de contenedores en Panamá, incluyendo los trámites asociados, puede registrar una diferencia de hasta 1 hora y 20 minutos frente a otros centros logísticos de la región. El problema apunta a deficiencias de infraestructura vial e interoperabilidad digital.

 

Fotografía que muestra las grúas de pórtico en el Puerto de Balboa en Panamá. EFE/ Bienvenido Velasco.

El problema está después del Canal

Panamá cuenta con una ventaja geográfica difícil de replicar: Canal, puertos en ambos océanos, Zona Libre de Colón, aeropuertos y conexiones terrestres relativamente cortas.

Sin embargo, la competitividad logística no depende solamente de la infraestructura marítima. También depende de qué tan rápido, barato y predecible puede trasladarse un contenedor desde el puerto hasta su siguiente destino.

Los datos portuarios muestran que durante el primer semestre de 2026 el sistema nacional movilizó alrededor de 4.9 millones de TEU, un crecimiento de 1.8% respecto al mismo período del año anterior. Pero el comportamiento fue desigual: Manzanillo International Terminal creció 23.1% y Colón Container Terminal 19.8%, mientras Balboa cayó 11.9% y Cristóbal 34.9%.

Eso revela que el desafío ya no es simplemente atraer barcos.

El desafío es hacer que todo el sistema funcione como un solo sistema.

La batalla por el hub logístico

La Zona Libre de Colón también está intentando ampliar su capacidad para atraer operaciones de mayor escala. El proyecto New Field, con unas 280 hectáreas proyectadas, busca precisamente disponer de terrenos adecuados para nuevas inversiones y operaciones logísticas.

Al mismo tiempo, desde el 1 de octubre comenzó el proceso de escaneo de carga en la Zona Libre de Colón, mediante controles aleatorios y perfilamiento, con el objetivo de fortalecer la seguridad sin detener el comercio legítimo.

El mensaje para Panamá es claro: el país tiene la infraestructura estratégica, pero necesita reducir las fricciones que aparecen entre un punto y otro de la cadena.

La pregunta que queda sobre la mesa

Panamá tiene el Canal, los puertos y la posición geográfica. ¿Tiene la velocidad logística que exige el comercio del futuro?

Porque en la competencia por convertirse en el gran hub regional, cada hora que pierde un contenedor también puede significar una oportunidad que pierde Panamá.

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