La mejor receta de galletas de la que quizá nunca hayas oído hablar

La mejor receta de galletas de la que quizá nunca hayas oído hablar
Galletas de borde dorado en Nueva York el 10 de septiembre de 2021. Estilista de alimentos: Simon Andrews. Estilista de atrezo: Christina Lane. Foto, Johnny Miller/The New York Times.

La historia exacta de la receta original se perdió en las arenas del tiempo, pero es antigua. Mi tía recibió la receta de su vecina, Millie Shea, quien la aprendió de su madre cuando era una niña en la década de 1930.

Puede ser que las galletas “de borde dorado” no parezcan gran cosa (y su nombre tampoco les hace ningún favor), pero no dejes que las apariencias te engañen. En el gran diagrama de Venn de las galletas, esta se encuentra en la intersección de la galleta de azúcar navideña, la de vainilla y la tuile francesa. Son absurdamente mantecosas, crujientes en los bordes, con consistencia masticable en el centro, y van con todo. Es una afirmación osada, pero en lo que respecta a las galletas, estos circulitos dorados son casi perfectos.

En la década de 1970, mi tía Liz le presentó a mi familia estas galletas, cuyo nombre modesto proviene del delicado y crujiente halo dorado que rodea su centro suave. Seguramente fueron un éxito, porque desde entonces las galletas han aparecido en casi todas las reuniones y funerales, y en todas las cajas de provisiones de la universidad y en las loncheras del primer día de clases. Si una galleta puede ser una piedra de toque para una familia, esta es la nuestra.

La historia exacta de la receta original se perdió en las arenas del tiempo, pero es antigua. Mi tía recibió la receta de su vecina, Millie Shea, quien la aprendió de su madre cuando era una niña en la década de 1930. Durante muchos años, Nabisco vendió una galleta similar llamada brown-edge wafers (galletas de borde dorado), pero la dejó de fabricar en 1996, lo que llevó a los cocineros caseros nostálgicos a desarrollar sus propias variantes, que se pueden encontrar por todo internet y en libros de cocina comunitarios que se venden engargolados.

Mi corazón práctico del Medio Oeste siempre preferirá estas galletas sin adornos, pero también son estupendas dentro de un tazón de helado, sorbete o pudín. Tampoco sería mala idea intercalar una capa de crema de limón, Nutella o mermelada de frutas del bosque entre dos galletas. Aunque no puedo avalarlo, si te sientes aventurero, puedes añadirle a la masa entre 1/4 y 1/2 cucharadita de extracto de almendra, limón o naranja. (Consejo profesional para los adultos: mordisquea una mientras bebes un bourbon solo).

En lo que respecta a las recetas, es lo más sencillo de preparar. Necesitas una batidora, un tazón y solo seis ingredientes: mantequilla, azúcar, huevos, harina, vainilla y sal. Bate hasta conseguir una pasta cremosa, usa una cuchara para colocar la mezcla en una bandeja para hornear y hornea hasta que el centro de las galletas se infle un poco (se aplanará cuando se enfríe) y los bordes se doren. Algunas versiones requieren manteca, o más claras de huevo, o fécula de papa, pero la simplicidad de esta versión hace que sea algo que quieras preparar una y otra vez.

Receta: Galletas con bordes dorados

Tiempo total de preparación: 1 hora y 15 minutos

Rinde: 4 docenas aproximadamente

453 gramos de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente

453 gramos de azúcar (2 tazas y 1/4)

1 huevo grande, a temperatura ambiente

1 cucharadita de extracto de vainilla puro

3 tazas (384 gramos) de harina multiusos

1 cucharadita de sal fina

  1. Coloca dos rejillas en el centro del horno y caliéntalo a 190 grados Celsius. Con una batidora de pedestal con el accesorio de pala o con una batidora de mano eléctrica, bate la mantequilla y el azúcar a velocidad media-alta hasta que esté ligera y esponjosa, de 3 a 4 minutos. Raspa los lados del tazón. Añade el huevo y la vainilla. Bate a velocidad media hasta que se incorporen, aproximadamente 1 minuto.
  2. Agrega 1 taza de harina y la sal y bate a velocidad baja hasta que se incorporen. Raspa las paredes del tazón. Añade las 2 tazas de harina restantes y bate a velocidad baja hasta que se incorporen. Raspa el tazón y bate a velocidad media durante 30 segundos hasta que no queden restos de harina.
  3. Vierte cucharadas copeteadas de masa en 2 bandejas para hornear cubiertas con papel sulfurizado, con 7,5 centímetros de separación, ya que las galletas se extienden bastante mientras se hornean.
  4. Hornea 2 bandejas a la vez, rotándolas a mitad del proceso, hasta que los bordes estén ligeramente dorados y los centros estén un poco inflados, de 10 a 12 minutos. Repite con el resto de la masa.
  5. Deja enfriar en las bandejas sobre las rejillas de alambre durante 10 minutos, luego pasa las galletas a la rejilla para que se enfríen por completo. Guarda en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 5 días, o en el congelador hasta 6 meses.

 

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