Encuesta laboral revela que 96,000 jóvenes no consiguen trabajo mientras la informalidad alcanza al 49% de los ocupados
La más reciente Encuesta del Mercado Laboral en Panamá, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), revela un panorama preocupante para el empleo juvenil en el país, casi la mitad de las personas desempleadas tienen entre 20 y 29 años, lo que equivale a 96,000 jóvenes sin trabajo, según informó el contralor general Bolo Flores.
De acuerdo con el contralor, esta cifra representa alrededor del 47% de los más de 200,000 panameños que actualmente no han logrado insertarse en el mercado laboral, lo que convierte al desempleo juvenil en uno de los principales desafíos económicos y sociales del país.
“Nuestra preocupación más grave es la juventud”, advirtió Bolo Flores, al señalar que muchos egresados universitarios enfrentan dificultades para obtener su primer empleo, principalmente por la falta de experiencia laboral o por la saturación de algunas carreras profesionales.

El informe del INEC también indica que 1.9 millones de personas se encuentran actualmente ocupadas en Panamá, y que durante el período analizado se generaron 27,547 nuevos puestos de trabajo, sin embargo, las cifras evidencian que el crecimiento del empleo convive con otro problema estructural: la alta informalidad laboral.
Según los datos de la encuesta, más de 750,000 trabajadores se desempeñan en la economía informal, lo que representa casi el 49% de la población ocupada.
Este segmento incluye a personas que realizan actividades independientes o pequeños emprendimientos, como ventas ambulantes, servicios personales o transporte informal, muchos de los cuales no están registrados en el sistema formal.

Flores explicó que esta situación se intensificó tras la pandemia, cuando numerosas empresas cerraron operaciones y miles de panameños optaron por generar sus propios medios de subsistencia ante la falta de oportunidades laborales formales.
Añadió que los resultados de la encuesta evidencian la necesidad de impulsar políticas públicas orientadas a la generación de empleo para jóvenes y a la formalización de la economía, dos factores clave para mejorar la estabilidad laboral y el crecimiento económico del país.
