El canciller destaca que ambas regiones, con 2,000 millones de habitantes, buscan redefinir el orden global con cooperación e integración
El ministro de Relaciones Exteriores de Panamá, Javier Martínez Acha Vásquez, afirmó que África, América Latina y el Caribe representan una reserva moral, cultural y humana capaz de redefinir el rumbo del siglo XXI, durante la clausura del Primer Foro de Alto Nivel CELAC–África, celebrado en Bogotá.
Martínez Acha destacó que líderes de una treintena de países latinoamericanos y caribeños, junto a delegaciones de 19 naciones africanas, avanzan en la construcción de una nueva etapa de cooperación del Sur Global, que en conjunto agrupa a cerca de 2,000 millones de personas.
El encuentro fue presidido por el mandatario colombiano, Gustavo Petro, y contó con la participación de figuras como Luiz Inácio Lula da Silva y Yamandú Orsi, quien asumirá la presidencia pro tempore del organismo regional.

Durante su intervención, Martínez-Acha subrayó la necesidad de actuar de forma conjunta ante desafíos globales como la crisis sanitaria, el cambio climático, la inseguridad alimentaria y la desigualdad. “África y América Latina no quieren ser espectadores del desarrollo global. Queremos ser protagonistas”, afirmó.
El canciller también resaltó la convergencia entre la Agenda 2063 de la Unión Africana y las prioridades de la CELAC, centradas en la transformación productiva, la innovación, la justicia climática y la prosperidad compartida.
Asimismo, hizo un llamado a consolidar una alianza estratégica duradera entre ambas regiones, que permita fortalecer su voz en la gobernanza global y promover un sistema internacional más equilibrado e inclusivo.

En el marco del foro, Panamá también sostuvo reuniones bilaterales con representantes de países como Colombia, Costa Rica, Ghana y Burundi, en las que se abordaron oportunidades de cooperación y articulación regional.
El jefe de la diplomacia panameña aprovechó el contexto para recordar el Bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá, destacando que la integración regional sigue siendo una necesidad vigente.
Finalmente, evocó el legado de Nelson Mandela, al señalar que los grandes cambios globales solo son posibles cuando las naciones avanzan unidas, reafirmando la apuesta de Panamá por el diálogo, la cooperación y la construcción de puentes entre regiones.
