El exalcalde de Mánchester, Andy Burnham, de 56 años, fue proclamado este viernes oficialmente nuevo líder del Partido Laborista británico, en sustitución de Keir Starmer, a quien también sucederá el lunes como primer ministro del Reino Unido
La secretaria general del Comité Nacional Ejecutivo, órgano rector de la formación, Shabana Mahmood, anunció el resultado de las elecciones internas para reemplazar a Starmer, en las que Burnham fue el único candidato, por lo que hoy fue ‘coronado’ sin rival.
Aunque no pasó por las urnas del partido, sí consiguió un amplio apoyo de sus colegas, al obtener el aval de 379 de 403 diputados que forman el grupo parlamentario laborista en la Cámara de los Comunes, así como el de ocho de los once sindicatos afiliados a la formación gobernante.
Starmer anunció su dimisión el pasado 22 de junio después de dos años en el poder, al perder la confianza de su grupo parlamentario tras meses de caída en las encuestas y una derrota histórica en las elecciones regionales y locales de mayo.

En su primer discurso al frente del partido, Burnham apostó por un Gobierno basado en los valores tradicionales laboristas, con un programa de renovación económica, mayor control público, reindustrialización y devolución de poder a las comunidades locales.
“Seremos inequívocamente laboristas en nuestras prioridades y en las decisiones que tomemos, situando a las personas y a los territorios en el centro de todo lo que hagamos”, afirmó el nuevo líder, que ha convertido la descentralización del Estado en el eje de su proyecto político.
Burnham sostuvo que el Reino Unido “tomó una serie de decisiones equivocadas en la década de 1980”, cuando “el poder político se centralizó y el poder económico se privatizó”, y defendió la necesidad de abrir “un nuevo camino” tras cuatro décadas de ese modelo.
Insistió en que su objetivo es impulsar el crecimiento económico en todas las regiones del país y devolver el control a las comunidades locales, una idea inspirada en el denominado “Manchesterismo”, el modelo de desarrollo territorial que impulsó durante su etapa como alcalde del Gran Mánchester.
También defendió un Partido Laborista más unido y centrado en su misión de servicio público, y se comprometió a gobernar “para el norte y el sur, para Escocia, Gales e Irlanda del Norte, y para cada pueblo y cada ciudad” del Reino Unido.
Burnham rindió homenaje a Starmer por haber devuelto a los laboristas al poder con un mayoría absoluta en 2024 -que ahora él hereda- y aseguró que personalmente “está preparado para liderar”.
El lunes Burnham asumirá la jefatura del Ejecutivo, después de que, como marca el protocolo constitucional británico, Starmer presente su dimisión ante Carlos III como primer ministro y el monarca invite al nuevo líder laborista a formar gobierno.
