Salud para toda la vida, felicidad y la fuerza de nuestras relaciones

Salud para toda la vida, felicidad y la fuerza de nuestras relaciones

La hora de la comida, o incluso hasta la hora de cocinar, se puede aprovechar para construir y mantener relaciones entre familiares, amistades y vecinos.  Convidemos a más personas a comer con nosotros.

Todos sabemos que, para vivir una vida larga, saludable y satisfactoria, necesitamos comer bien y hacer ejercicio con regularidad. Los médicos nos repiten esto, los maestros nos lo enseñan en la escuela y las autoridades de salud nos lo recuerdan cuando promueven anuncios en vallas y destacan sobre la importancia de una alimentación saludable y ejercicio físicos.

Pero falta una pieza en esta narrativa, porque hay otro factor clave e igualmente fundamental para el bienestar y la salud: nuestras relaciones.

El director del Estudio de Harvard sobre el Desarrollo de Adultos, Robert Waldinger, reveló en un TED Talk que las personas que son más felices y saludables también son las que tienen las relaciones más sólidas con sus seres queridos, familia, amigos y comunidad (https://www.ted.com/talks/robert_waldinger_what_makes_a_good_life_lessons_from_the_longest_study_on_happiness?language=es).

Otro estudio anterior realizado en 2015 también descubrió hallazgos similares que, incluso, cuando se controlan para diferentes regiones del mundo, la soledad y los sentimientos de aislamiento pueden ser tan dañinos para nuestra salud como la obesidad, el cigarrillo y la depresión.

Recientemente se hizo una encuesta en Japón, un país donde el índice de longevos es varias veces más alto que en los demás países, y se encontró que aproximadamente el 70% de las personas de 60 a 69 años, y casi la mitad de las de 70 años o más, participan en algún tipo de actividad social, ya sea trabajando como voluntario o tomando lecciones de algún tipo. En Japón la mayoría de los ancianos citan el apoyo mutuo de la gente del barrio como un factor esencial para vivir bien.

Con lo cual, queda demostrado que la hora de la comida, o incluso hasta la hora de cocinar, se puede aprovechar para construir y mantener relaciones entre familiares, amistades y vecinos. Desde la época antigua y más aún en las palabras de la Biblia, sentarse a comer y compartir la mesa era donde se construían y mantenían las relaciones. No olvidemos esto y convidemos a más personas a comer con nosotros.

Es bueno para uno y es bueno para todos.

Receta de la semana: Calabaza con curry

Rinde: 4 porciones

Tiempo: unos 30 minutos

Preparar calabaza cruda requiere algo de práctica, pero con el tiempo será una receta fácil de hacer y aprenderás los trucos rápidamente. Sirva con un poco de arroz cocido al vapor o hervido.

Ingredientes:

  • 2 cucharadas de aceite vegetal de buena calidad
  • 1 cebolla picada
  • 1 cucharada de curry en polvo
  • 1 cucharada de jengibre fresco picado
  • 1 chile fresco picado, como jalapeño o tailandés
  • 1 1/2 libras de calabaza, pelada y picada
  • 1 taza de leche de coco
  • 2 cucharadas de mantequilla de maní
  • Sal y pimienta
  • Cilantro fresco picado para decorar

Instrucciones:

  1. Ponga el aceite en una olla grande a fuego medio-alto. Cuando el aceite esté caliente, agregue la cebolla y cocine hasta que se ablande, de 3 a 5 minutos. Agregue el curry en polvo, el jengibre y el chile y cocine hasta que la cebolla comience a dorarse, aproximadamente 2 minutos más.
  2. Agregue la calabaza, la leche de coco y la mantequilla de maní y espolvoree con sal y pimienta. Llevar a ebullición, tapar y ajustar el calor, para que burbujee constantemente. Cocine, revolviendo una o dos veces, hasta que la calabaza esté tierna, unos 20 minutos.
  3. Revisa periódicamente la olla y agrega un poco más de líquido para evitar que se pegue la calabaza. Si la calabaza está lista y la mezcla sigue espesa, quita la tapa y aumenta el fuego para que el líquido burbujee furiosamente; cocina hasta que esté más espeso que un guiso. Prueba y ajusta la sazón. Adorne con cilantro y sirva caliente o tibio.
Desde la época antigua y más aún en las palabras de la Biblia, sentarse a comer y compartir la mesa era donde se construían y mantenían las relaciones. Foto, cortesía.

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