El gobierno de Cuba es responsable por la muerte del disidente Oswaldo Payá, según un informe de la CIDH

El gobierno de Cuba es responsable por la muerte del disidente Oswaldo Payá, según un informe de la CIDH
Foto: Eyasu Etsub, Unsplash.

Los hallazgos contradicen la versión oficial del gobierno cubano en cuanto a los acontecimientos de hace 11 años.

El gobierno cubano fue responsable de la muerte en 2012 de un destacado activista político que había organizado un movimiento que buscaba exigir que las autoridades permitieran mayor libertad, según un difundido por una agencia internacional de derechos humanos.

El activista Oswaldo Payá murió en un sospechoso accidente de auto en el este de Cuba, un incidente que sus familiares y seguidores siempre creyeron que fue ocasionado por el gobierno.

Al momento de su fallecimiento, Payá, de 60 años, era uno de los integrantes más destacados de la oposición cubana y había atraído atención internacional por liderar una campaña de base para un referéndum que les daría a los cubanos el derecho a elegir el sistema político nacional.

Muchos consideraron que Payá era la única persona con la posibilidad de convertirse en un opositor democrático del régimen y allanar el camino hacia un gobierno más representativo.

Las autoridades cubanas habían indicado que el siniestro ocurrió luego de que Ángel Carromero, un joven político español que conducía el vehículo en el que viajaba Payá, perdió el control e impactó con un árbol. A Carromero lo arrestaron y sentenciaron a cuatro años de prisión por homicidio imprudente vehicular.

Pero la investigación independiente, que demoró una década en completarse y revisó pruebas y testimonios de varios testigos, contradice los hallazgos del gobierno. El auto de Payá fue impactado por un vehículo oficial del gobierno, lo que ocasionó que chocara, según el informe, realizado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que pertenece a la Organización de Estados Americanos (OEA).

Otro pasajero, el activista Harold Cepero, también falleció

La comisión encontró “indicios serios y suficientes para llegar a la conclusión de que agentes estatales tuvieron participación en la muerte” de los dos hombres. “Ambos fueron sujetos a diversos actos de violencia, hostigamiento, amenazas, atentados contra su vida, y finalmente, un choque vehicular que les causó la muerte”.

Las autoridades cubanas no respondieron de inmediato a las peticiones de comentarios. La isla fue excluida de participar en la OEA, calificada como un “instrumento de dominación imperialista” por el expresidente Raúl Castro. En 2009, una resolución eliminó la suspensión, pero Cuba no se volvió a unir.

Payá era el fundador y líder del Movimiento Cristiano de Liberación, un partido disidente que impulsaba una democracia multipartidista en la isla, que durante más de seis décadas ha sido gobernada por un régimen comunista autoritario.

Sus esfuerzos culminaron a fines de la década de 1990 con el Proyecto Varela, una petición para realizar un referéndum nacional con el fin de modificar el sistema de gobierno y que incluía elecciones abiertas, libertad de expresión y amnistía para los presos políticos. La propuesta representaba una reprimenda desafiante al puño de hierro con el que Fidel Castro, el líder del país en ese momento, ejercía el poder en Cuba.

En respuesta, las autoridades detuvieron a los activistas de Varela y obligaron a algunos firmantes de la petición a revocar sus firmas. Payá estaba “hostigado y constantemente vigilado”, según el informe de la comisión. Al final, el intento de realizar el referéndum no prosperó.

Luego del siniestro automovilístico, Carromero fue trasladado a un hospital donde estaba rodeado de soldados, según el informe. Explicó que otro auto se había impactado con el suyo y los había obligado a salir del camino, pero un funcionario cubano insistió en que no había habido colisión.

Por supuesto, repliqué, que era mentira, que no había ocurrido ningún accidente, sino un ataque flagrante” dijo Carromero a la comisión internacional.

Ha indicado que el gobierno lo presionó para apoyar su versión. También le dijo a la comisión que el funcionario le dijo “de tu confesión dependerá tu futuro”.

La comisión hizo un llamado para que Cuba ofrezca reparaciones por las violaciones de derechos humanos cometidas contra Payá y Cepero, inicie una investigación exhaustiva para esclarecer lo sucedido y sancione a los responsables.

“Los funcionarios del gobierno intentaron culpar de sus muertes a un accidente de auto, pero la familia Payá sabía que no”, dijo Kerry Kennedy, presidenta del Robert F. Kennedy Human Rights, el grupo que llevó el caso a la comisión de derechos humanos en un publicado en Twitter.

Payá, líder carismático, representaba una amenaza legítima para el régimen, dijo Angelita Baeyens, vicepresidenta de defensa y litigio internacional de la organización Kennedy.

No podían simplemente matarlo”, dijo. “Tenían que silenciarlo de un modo que pareciera un accidente, de otro modo se iba a convertir en un mártir”.

Baeyens reconoció que los hallazgos de la comisión son, en su mayoría, simbólicos porque Cuba casi con certeza no cumplirá con ninguna de las recomendaciones del panel.

“Este veredicto está demostrando lo que nosotros siempre hemos sabido, que es que el régimen cubano asesinó a mi papá y a Harold Cepero por órdenes que no pudieron venir de otro que de la cúpula del aparato de inteligencia cubano”, dijo Rosa María Payá, hija de Payá.

Payá fundó una iniciativa, CubaDecide, en 2015 para transformar el sistema político represivo de Cuba.

Nosotros hemos vivido con el dolor de que el régimen cubano asesinara a mi padre”, dijo. “Hemos visto el gran fracaso de la dictadura, que sí que mató al hombre pero que no pudo matar su legado”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *