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Milei: ¿más de lo mismo?

Milei: ¿más de lo mismo?
Analista político, Willie Cochez.

Otro de los gobernantes favoritos de Donald Trump es Javier Milei, el excéntrico presidente de Argentina, a la par del autoritario mandatario salvadoreño Nayib Bukele. Contrario a éste último, Milei se ha posicionado como icono de la ultraderecha mundial y permanente visitante a Estados Unidos y a cuanto foro ultraderechista que se haga en el mundo.

Javier Eduardo Milei, tiene 56 años. Es escritor, político, docente y fue diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires. Además, en el 2010 se hizo famoso por sus comentarios contra el establishment político de su país, lo que posteriormente el llamaría la “casta”, particularmente los peronistas, a la que había que “aniquilar” para que Argentina volviera a ser lo que era antes.

Se lanzó a candidato presidencial y, luego de ser el más votado en las primarias, ganó en primera vuelta el 19 de noviembre del 2023 con el 55,7% de los votos.

A Milei algunos lo tildan de conservador o ultraconservador. Predica el lasseferismo, el dejar hacer, el dejar que pase, donde las fuerzas de la economía actúen por si solas. Predica el anarcocapitalismo en teoría y el minarquismo en la práctica.

El primero, aplicando la teoría de que el mercado actúa solo y, el otro, donde hay que promover la menor participación del Estado en los asuntos nacionales. Por ello eliminó 10 ministerios y redujo 200 áreas administrativas del Estado, destituyendo a más de 45,000 funcionarios, nombrados, según Milei, como parásitos de la casta.

Prometió un gobierno con completa libertad de la economía, libre mercado, pocos o nulos impuestos, libre mercado laboral, oponiéndose a intervenciones del Estado en la economía. Sobre todo, prometió acabar con la excesiva corrupción de los gobiernos peronistas, la máxima de lo que llama la casta.

En dos años de gobierno ha avanzado en 10 de sus propuestas de campaña, muchas de ellas fundamentadas en que los errores de Argentina se debían a la corrupta casta política, los peronistas, y a los bandoleros empresarios que actuaban como sanguijuelas del Estado argentino. Propuso dinamitar el status quo político y económico, acabando con la inflación crónica que existía.

Si bien la inflación ha bajado, pero no la ha controlado, las políticas económicas de Milei no siempre han tenido éxito, como la dolarización del país. El severo ajuste que aplicó a la economía, ha deteriorado el consumo ante la disminución de la capacidad de compra, generando miedo al desempleo, escándalos de corrupción y desgaste social por los ajustes. Actualmente, el 54% de la población piensa que Milei ha resultado más de lo mismo por los graves señalamientos de corrupción que se le hacen a diario.

Cuatro hechos determinan la corrupción descubierta. El uso de partidas destinadas a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) donde hay 18 personas investigadas, mencionándose en el caso a El Jefe, su hermana Karina Milei, en una trama donde se comprobaron sobreprecios de hasta 2,000 %; el escándalo del anuncio presidencial de la criptomoneda $LIBRA en el 2025 que fracasó al día siguiente dejando a unos pocos más ricos y a muchos pequeños inversores más pobres.

Recientemente se ha probado que Milei y su hermana Karina recibieron alrededor de $5 millones por promocionar dicha moneda, lo cual Milei ha desmentido repetidamente. A esos casos se le añade el del poderoso vocero de Milei, Manuel Adorni, acusado de varios delitos, entre ellos el de enriquecimiento ilícito. Por último, se descubre que el banco oficial de Argentina ha concedido sin justificación a ministros y allegados a Milei cuantiosos préstamos, que quizás nunca se recuperarán.

A diferencia de Bukele en El Salvador, el presidente argentino no ha podido coaptar la justicia ni los medios de comunicación, razón por la cual se discute ampliamente en el sistema judicial todos los actos de corrupción del gobierno y sus integrantes que prometió y juró ser diferente.

La tragedia de América Latina se repite. Algunos dicen que los corruptos son los de la izquierda y por eso el descalabro de los gobiernos de ese signo como Evo en Bolivia, Chávez y Maduro en Venezuela, los Castro en Cuba y los Kirchner en Argentina. Tremenda mentira. Así lo demuestra el gobierno

“diferente” de Milei que terminó embarrado de la “casta” que tanto despreció.
Me imagino que Milei razonará: Si mi guía político, Donald Trump y su familia pueden hacer negocios desde el gobierno, ¿qué me impide hacerlo en Argentina?

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